El mundo amaneció este sábado 28 de febrero con la noticia de un ataque “de gran envergadura” de Estados Unidos e Israel contra Irán, con explosiones registradas en Teherán y otras ciudades tras semanas de amenazas de intervención militar.
Ante estos ataques, Irán respondió con misiles y drones en represalia, según los Guardianes de la Revolución, mientras diplomáticos de Estados Unidos en el Golfo Pérsico y civiles de Israel recibieron órdenes de ponerse a resguardo.

Sin embargo, en las últimas horas, agencias oficiales iraníes confirmaron la muerte del ayatolá Alí Jamenei en el marco del ataque conjunto lanzado por Israel y Estados Unidos este sábado y anunciaron 40 días de luto oficial en el país árabe.
Previamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado la muerte del líder supremo de Irán. “Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto”, aseguró el inquilino de la Casa Blanca.

Pero, ¿quién es Alí Jameneí? A sus 86 años, el líder supremo ha dominado Irán desde que asumió el poder de por vida en 1989, sucediendo a su fundador, el ayatolá Ruholá Jomeiní.
De acuerdo con información de AFP, desde entonces ha reprimido brutalmente una serie de protestas, como la movilización estudiantil de 1999, las manifestaciones masivas desencadenadas en 2009 por unas controvertidas elecciones presidenciales y una ola de contestación en 2019.

Alí Jamenei, reconocible por su turbante negro de los seyyed —linaje que se atribuye al profeta Mahoma— y su poblada barba blanca, también reprimió con firmeza el movimiento “Mujer, Vida, Libertad”, que se desencadenó tras la muerte de Mahsa Amini bajo custodia policial, en septiembre de 2022.
¿Cómo inició su activismo?
Jamenei, hijo de un imán, nació en una familia pobre del país. Aunque, debido a su activismo político contra el sah Reza Pahlavi, apoyado por Estados Unidos, le valió para pasar gran parte de los años 1960 y 1970 en prisión.

Su lealtad al ayatolá Jomeiní fue recompensada en 1980, cuando se le confió la importante tarea de dirigir las oraciones del viernes en Teherán.
Elegido presidente un año más tarde tras el asesinato de Mohammad Alí Rajai, en un principio no se le consideraba el sucesor natural de su mentor.
Sin embargo, poco antes de su muerte, este último destituyó al favorito, el ayatolá Hossein Montazeri, que había denunciado las ejecuciones masivas de miembros del grupo Muyahidines del Pueblo y otros disidentes.

Los Muyahidines del Pueblo fueron aliados de la Revolución, pero están actualmente prohibidos en el país. A esta organización se le atribuye el asesinato de Rajai.
Tras la muerte de su predecesor, Jamenei rechazó inicialmente, en un episodio que se hizo famoso, su designación como líder por parte de la Asamblea de Expertos —el máximo órgano clerical de la República Islámica— antes de que los religiosos se levantaran para ratificar su nombramiento.
Desde entonces, su control sobre el poder nunca ha disminuido y perpetúa la ideología radical del sistema, incluyendo la confrontación con el “Gran Satán” estadounidense y la negativa a reconocer la existencia de Israel.
*Con información de AFP.
