Andrew Mountbatten-Windsor, hermano menor del rey Carlos III de Inglaterra, fue arrestado en la mañana de este 19 de febrero bajo sospecha de “mala conducta en el ejercicio de un cargo público”, según informó la agencia AFP.
El expríncipe fue trasladado a una comisaría en Norfolk y horas más tarde quedó en libertad “bajo investigación”, de acuerdo con un comunicado oficial.
“La Policía del Valle del Támesis puede proporcionar una actualización en relación con una investigación sobre el delito de mala conducta en el ejercicio de un cargo público”, señala el informe.
“El jueves arrestamos a un hombre de unos sesenta años de Norfolk bajo sospecha de conducta inapropiada en el ejercicio de un cargo público. El hombre arrestado ha sido puesto en libertad bajo investigación”.

Las autoridades también confirmaron que concluyeron los registros en Norfolk. Los agentes estaban inspeccionando Wood Farm, la residencia de Andrew Mountbatten-Windsor en la finca de Sandringham. De manera paralela, también registraron Royal Lodge, su antigua residencia en Windsor.
El caso se relaciona con documentos que salieron a la luz el pasado 11 de febrero y que, según los reportes, indicarían que Andrés habría entregado información confidencial a Jeffrey Epstein.
Esto se muestra en un correo del 24 de diciembre de 2010 donde Andrew envió a Epstein un “informe confidencial” sobre oportunidades de inversión en Afganistán.
Asimismo, otros mensajes sugieren que Epstein pudo hospedarse en el Palacio de Buckingham. Andrew habría escrito: “Podríamos cenar en el palacio de Buckingham y tener mucha privacidad”.
Este nuevo episodio judicial ocurre años después del escándalo por agresión sexual que enfrentó en 2022, cuando fue acusado en Nueva York por Virginia Giuffre. En ese proceso, el entonces príncipe negó las acusaciones en su contra. Posterior a esto, la realeza llegó a un acuerdo extrajudicial con Giuffre.
Mountbatten-Windsor ha rechazado todas las denuncias y, hasta el momento, no ha hecho declaraciones públicas sobre estas nuevas acusaciones.
El arresto, sin precedentes dentro de la familia real británica, coincidió con el cumpleaños número 66 de Andrés. Tras conocerse la noticia, el rey Carlos III expresó que “la justicia debe seguir su curso”.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la detención como una “vergüenza”.
“Creo que es una vergüenza. Creo que es muy triste. Creo que es muy malo para la familia real. Es muy, muy triste. Para mí, es algo muy triste”, declaró Trump ante periodistas mientras viajaba a Georgia.
