David Varela, reservista de la Marina de Estados Unidos de 38 años, fue detenido en el extranjero y extraditado a ese país tras más de dos meses prófugo, acusado del asesinato en primer grado de su esposa, la colombiana Lina María Guerra Echavarría, de 39 años, cuyo cuerpo fue hallado dentro de un congelador en el apartamento que la pareja compartía en Norfolk, Virginia.
El director del FBI, Kash Patel, confirmó la detención el miércoles 15 de abril a través de un mensaje en la red social X. “Hoy tenemos más noticias importantes… FBI anuncia la exitosa detención en el extranjero de David Varela, un reservista de la Marina de 38 años buscado por asesinato en primer grado en relación con la muerte de su esposa, Lina Guerra”, escribió.

“El Sr. Varela estuvo prófugo durante más de dos meses intentando evitar ser procesado por estos crímenes atroces, pero la justicia no olvida”, agregó. Las autoridades de Virginia habían emitido dos órdenes de arresto contra Varela por los cargos de asesinato en primer grado y ocultamiento de cadáver.

Las investigaciones federales determinaron que Varela abordó un vuelo a Hong Kong, y solicitudes de divulgación de emergencia a WhatsApp mostraron información de ubicación proveniente de ese territorio. Las autoridades señalaron que Varela tiene familia en Colombia, pero no vínculos conocidos con Hong Kong ni China.
Dado que Estados Unidos y Hong Kong no comparten tratado de extradición, la localización y detención de Varela resultó especialmente compleja, según advirtió el fiscal del condado de Norfolk, Ramin Fatehi. La captura involucró a Interpol, al Servicio de Investigación de Seguridad Nacional (HSI) y a múltiples agencias federales.

Guerra fue reportada como desaparecida el 2 de febrero. Tres días después, investigadores encontraron su cuerpo dentro de un congelador en su vivienda de Norfolk. Su muerte fue declarada homicidio. La Oficina del Médico Forense determinó que la causa de muerte fue traumatismo craneal contuso y asfixia.

Varela tomó vuelo hacia Hong Kong el 5 de febrero, el mismo día en que la policía ejecutó la orden de allanamiento en el apartamento.
Fue la propia familia de Guerra quien alertó a las autoridades después de volverse sospechosa una versión que Varela les había entregado a mediados de enero, que su esposa había sido condenada a cinco años de prisión por robo en una tienda, acompañando el relato con una fotografía en la que ella aparecía vestida con un uniforme naranja de recluso.
Pero dicha declaración fue investigada y no se encontró ningún registro de arresto para Guerra. La familia describe a Varela como un esposo celoso que no le permitía a Lina trabajar, tener amigos, estudiar ni salir sola.
