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Los padres experimentan mucho cansancio cuando no pueden dormir al bebé. Foto: Getty Images.
Imagen de referencia, no corresponde al caso en mención. - Foto: Foto: Getty Images.

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El impactante caso de la bebé que nació con una cola de casi seis centímetros de largo

En Brasil se presentó un caso similar el año pasado.

Asombrados quedaron los familiares y médicos de una pequeña que nació con una especie de cola que medía 5,7 centímetros y entre tres y cinco milímetros de diámetro, en el estado de Nueva León, México.

De acuerdo con un artículo publicado en Journal of Pediatric Surgery Case Reports, los padres de la bebé no tenían ninguna anomalía en su salud y, de hecho, ya tenían un hijo que no tuvo problemas con su nacimiento o desarrollo normal.

Aseguran que la extremidad no pudo ser descubierta hasta que la niña estuvo fuera del vientre y que su madre tuvo un embarazo sin complicaciones.

Sobre la bebé, los médicos indicaron que esta se podía mover en el vientre sin que registrara dolor y que la pequeña solo lloró al ser inyectada en la extremidad que sobresalía al final del coxis y que no tenía ningún movimiento.

Los médicos esperaron a que la bebé tuviera dos meses y se percataron de que la cola, que tenía carne con tejido blando, arterias, venas y nerviosas, había crecido.

Por lo tanto, determinaron que la extremidad debía ser extirpada a través de una cirugía que no tuvo complicaciones. Luego, la bebé fue dada de alta y enviada a casa con sus padres para continuar con el tratamiento de manera ambulatoria.

También se indicó que durante el embarazo, los médicos no hallaron ningún registro de exposición a la radiación o teratógenos, dos agentes capaces de generar defectos congénitos.

Al valorar a la pequeña, y luego de varios exámenes médicos, los galenos comprobaron que esta no presenta alguna anormalidad cerebral, y que su médula espinal se encuentra bien.

Vale destacar que no es el primer caso similar que se registra en Latinoamérica, pues en Brasil, el año pasado, un niño que nació prematuramente también registró una deformación parecida a la anterior.

En ese caso en Brasil, la deformación era de 12 centímetros de largo y al final registraba una bola de grasas de al menor cuatro centímetros de ancho.

Hombre perdió a sus hijos por enfermedad que él les heredó

La historia de un hombre está dando la vuelta al continente, puesto que por una enfermedad que él padece y que les heredó a sus tres hijos, estos murieron en diferentes edades, en un lapso de solamente cinco años. Al parecer, se trata del síndrome de Li-Fraumeni, un trastorno raro que aumenta el riesgo de desarrollar cáncer.

Según recogen medios locales, el hombre fue identificado como Régis Feitosa, un brasileño de 52 años que transmitió su mutación genética a sus tres hijos, por lo que de un momento para otro comenzaron a enfermarse y murieron a causa del cáncer en un corto tiempo.

“Los resultados demostraron que yo tenía una alteración genética que lamentablemente también se transmitió a mis hijos y que potencia la aparición de cáncer (...). En cuatro años y medio perdí a todos mis hijos... Soy tan víctima como ellos”, fueron las palabras del padre en entrevista para BBC Brasil.

Al parecer, en 2009 la hija mayor de Régis, Anna Carolina Feitosa, fue diagnosticada con leucemia linfocítica aguda, y desde ese momento comenzó su lucha contra el cáncer, puesto que logró vencer esta enfermedad, pero tiempo después, en 2021, le encontraron un tumor en el cerebro y murió este 19 de noviembre a los 25 años.

En 2017 diagnosticaron a su hija menor, Beatriz Feitosa, con el mismo tipo de leucemia de su primera hija, pero a pesar de tener tratamientos que lograron ayudarla a combatir el cáncer, en 2018 murió con tan solo 10 años de edad, luego de que este volviera a manifestarse en su cuerpo.

En 2019, su hijo Pedro Feitosa fue diagnosticado con osteosarcoma, un cáncer que se presenta en los huesos, y mientras era tratado por esta enfermedad, le encontraron cáncer cerebral, por lo que murió a los 22 años en noviembre de 2020.

“Hoy mi opinión es que tenemos que vivir intensamente, con la mayor alegría. Mi hijo dijo una frase muy coherente: ‘Nadie puede medir el dolor del otro’. No creo que haya un problema más grande o más pequeño, el hecho es que no podemos medir el dolor del otro”, afirmó el hombre en medio de su entrevista.