Aunque fue inaugurado hace más de tres décadas, el tramo submarino del tren bala Shinkansen que atraviesa el estrecho de Tsugaru sigue siendo uno de los ejemplos más destacados de la ingeniería ferroviaria.
La infraestructura forma parte del Túnel Seikan, una obra que conecta bajo el mar las islas de Honshu y Hokkaido.
Desde su inauguración en 1988, el túnel continúa siendo un referente por su longitud y por la complejidad técnica que implicó su construcción. Se trata de una de las infraestructuras ferroviarias más profundas del mundo, desarrollada para operar bajo condiciones geológicas y marítimas exigentes.
Con casi cuatro décadas de operación, esta conexión permitió unir dos territorios que durante años estuvieron separados por el estrecho de Tsugaru.

La obra fue diseñada para soportar presión submarina, actividad sísmica y filtraciones de agua, factores que marcaron gran parte de su planificación y construcción.
El túnel tiene una longitud total de 53,8 kilómetros, de los cuales cerca de 23 discurren bajo la superficie marina. En su punto más profundo, se ubica aproximadamente a 140 metros por debajo del lecho marino, lo que lo sitúa entre los túneles submarinos más extensos del mundo.

Durante su construcción fue necesario atravesar zonas sísmicas, lo que obligó a aplicar técnicas de ingeniería complejas. Para abrir el paso del túnel se utilizaron cerca de 2.900 toneladas de explosivos y más de 168.000 toneladas de acero.
A pesar de haber sido construido en el siglo pasado, el túnel sigue siendo una pieza clave para la movilidad en Japón. Cada día circulan alrededor de 50 trenes que transportan tanto pasajeros como carga entre Honshu y Hokkaido.

En 2016, el túnel comenzó a ser utilizado por el Hokkaido Shinkansen, lo que permitió la entrada de los trenes bala al tramo submarino. Estos trenes pueden alcanzar velocidades de hasta 320 kilómetros por hora, aunque dentro del túnel la velocidad es reducida por razones de seguridad y operación.
Como parte del sistema de seguridad, el tramo submarino cuenta con dos estaciones de servicio: Tappi-Kaitei Station y Yoshioka-Kaitei Station. Ambas fueron construidas bajo el mar y estaban equipadas con sistemas de ventilación, alarmas y mecanismos contra incendios.

Estas estaciones también funcionaron durante años como espacios informativos sobre la construcción y operación del túnel.
Actualmente, Tappi-Kaitei permanece como museo, mientras que Yoshioka-Kaitei fue demolida el 16 de marzo de 2006 para dar paso a los preparativos del Hokkaido Shinkansen, la red de alta velocidad que atraviesa el túnel.
