SEMANA: ¿Cómo son los alcances de las políticas que se impulsan para el pueblo colombiano?
Ani Dasgupta: Estamos para acompañar el proceso de transformación de la economía y de la política en la que vivimos. Venimos de un mundo con una economía basada en el carbono, basada en emisiones, lo cual genera problemas medioambientales, problemas de calidad del aire, pero también problemas de inequidad. Lo que buscamos es avanzar hacia ese mundo en el cual tengamos un mejor medioambiente, pero sin olvidar la importancia de proteger a las personas y de proteger la calidad de vida de todos, y por eso trabajamos en personas, clima y medios naturales.

SEMANA: El tema de las ciudades sostenibles es muy importante. ¿Qué podemos aprender de estos proyectos? ¿Cuál es su relevancia?
A.D.: En América Latina, estamos en un continente bastante urbanizado, aproximadamente el 80 por ciento de las personas vivimos en ciudades, pero además producen un porcentaje muy grande de los gases de efecto invernadero por todo el aparato que funciona en las grandes urbes. Entonces la ciencia detrás de descarbonizar una ciudad está bastante clara y estudiada. Básicamente requiere hacer varias transformaciones, una es descarbonizar el transporte. En Bogotá ya se ha trabajado mucho y, de hecho, es una de las urbes ejemplo en descarbonización de transporte.

SEMANA: ¿Entonces podemos pensar en que hay buenos referentes en Bogotá?
A.D.: En temas como promoción de la movilidad en bicicleta, por todas las ciclorrutas que ha construido Bogotá; la ciclovía dominical, que es un invento bogotano; promover la movilidad peatonal. Pero también hay que descarbonizar el sistema de transporte, y la ciudad tiene esta flota, siendo una de las más grandes del mundo de buses eléctricos.

Y, obviamente, con la implementación de esos buses eléctricos se descarboniza el transporte, porque la energía con la que movemos al bus es limpia, que en el caso de Colombia es fácil, porque gran parte de la producción de energía eléctrica depende de hidroeléctricas.

SEMANA: ¿Qué podemos aprender los colombianos para esta transformación verde? En energía se han hecho grandes avances, pero ¿en qué otras materias podremos avanzar los colombianos?
A.D.: Es arrancar con un sentido de urgencia, WRI parte con un sentido de urgencia y el sentido de urgencia de qué viene. En el año 2015 nos planteamos los objetivos de desarrollo sostenible y ahí teníamos como meta que al 2030 se habrán reducido en un 40 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero, y hoy, a solo seis años del 2030, hemos bajado a un 7 por ciento. Ahora se trabaja en tres grandes sistemas, entre los cuales están los hidrocarburos, pues es un país que produce muchos hidrocarburos y hay una discusión muy fuerte dentro del país de si debe o no seguir produciendo sus hidrocarburos.

Esa es una discusión importante y que vale la pena que se tenga, pero entendiendo todas las vicisitudes económicas que puede tener el parar o no estos estos hidrocarburos; es una conversación compleja. El segundo es trabajar en descarbonizar el transporte, como ya hablamos; Colombia tiene muchas personas que saben del tema y hay que explorar y, por ende, hay que aprovechar esa capacidad para avanzar en una verdadera descarbonización del transporte en Colombia.

SEMANA: ¿Y el tercero?
A.D.: Es el de alimentos, y los alimentos producen un tercio de las emisiones del mundo y además es terrible porque aproximadamente una tercera parte de la comida que se produce se pierde aquí y a pesar de eso tenemos un gran problema de hambre en el mundo. Entonces es una gran ironía que estemos produciendo muchísimos alimentos que tiramos a la caneca, y la cantidad de personas que se mueren de hambre porque no tienen acceso a alimento alguno. A eso se suma que para producir esos alimentos se consume agua, se genera polución, etc. Entonces es necesario repensar de manera profunda cómo producimos, transportamos y consumimos alimentos para poder reducir esos gases de efecto invernadero.
