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Los dos jóvenes arrestados por el crimen del fiscal en Guayaquil fueron privados de su libertad de modo preventivo. - Foto: Getty Images

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Envían a la cárcel a presuntos responsables de asesinato de fiscal en Guayaquil, Ecuador

El ministerio Público rechazó el crimen y llamó a las autoridades a garantizar la seguridad durante las labores de los cuerpós de investigación, y parea quienes imparten justicia.

En medio de la consternación que el pasado lunes despertó el asesinato del fiscal Édgar Escobar, en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, quien fue ultimado a tiros por hombres armados que llegaron hasta inmediaciones de su oficina, este martes se conoció que las dos personas detenidas tras los hechos violentos, y puestas a disposición de las autoridades, fueron enviadas a la cárcel en el marco de una acción preventiva, mientras avanzan las correspondientes investigaciones por el asesinato del funcionario.

Según detallan medios locales de ese país, la decisión, conocida la mañana de este martes, se desprendió de una solicitud expresa del ministerio público, atendida por el juez del caso.

Así, los individuos identificados como Samuel P. Ch. y su cómplice, una persona cuya identidad no se reveló en tanto es un menor de edad, y al que se refieren como C. S. D. B., fueron privados, preventivamente de su libertad, y enviados a centros de reclusión.

En el caso del primero, un hombre de 19 años, es señalado como el individuo responsable de conducir la moto en la que pretendieron escapar los autores materiales del caso de sicariato, mientras que el menor, de 16 años, sería el responsable de haber accionado el arma.

El asesinato del funcionario de la Fiscalía Ecuatoriana, ocurrió mientras que este se encontraba a pocos metros de su oficina, mandándose a lustrar los zapatos en una plazoleta aledaña a la institución.

Sobre el caso de sicariato, se conoció que el hombre fue impactado en varias ocasiones, con disparos de arma de fuego, que produjeron su muerte inmediata.

Sobre el funcionario asesinado, medios ecuatorianos han referido que el hombre se encontraba al frente de varias investigaciones, entre las que se destaca una masacre cometida en el mes de noviembre del año pasado, 2021, al interior de la sede de la cárcel o penal del Litoral, y que resultó con un saldo mortal de cerca de 68 internos asesinados.

De igual modo, el investigador asesinado, era el responsable del esclarecimiento de un caso que dejó cinco personas muertas en días pasados en el sector de Cristo del Consuelo, ocurrida a comienzos de este mes.

En ese mismo sentido, según detallan los medios ecuatorianos, el fiscal Edgar Escobar también conocía de casos relacionados con casos de narcotráfico y el auge de estos grupos criminales en ese país, y sobre casos de violencia de género, referidos a feminicidios ocurridos en Ecuador.

Pese a la forma violenta en que fue segada la vida del investigador, el avance del caso por parte de los entes correspondientes, ha revelado que el funcionario no había recibido ningún tipo de amenazas en su contra, referidas al ejercicio mismo de su labor como fiscal.

Tras la ocurrencia del vil asesinato del fiscal, otros funcionarios públicos adscritos a la misma entidad, y a la rama judicial, también han elevado ingentes llamados a las autoridades correspondientes, con el fin de poder abordar el tema de su seguridad, tras evidenciar que su vida podría encontrarse en peligro, debido a la gravedad de los casos de los que conocen sus despachos, en medio de un auge de criminalidad en Ecuador.

En ese sentido, según detalla el medio El Comercio, dentro de las solicitudes presentadas a las autoridades, en procura de su seguridad, está que se contemple la posibilidad de que ellos puedan permanecer en sus casas, desarrollando teletrabajo.

Escobar se encontraba adscrito a los entes de investigación de la Unidad de Personas y Garantías de Guayaquil, y según los datos recogidos por medios locales, tenía 43 años. Pese a que el hombre intentó ser auxiliado por cuerpos de emergencia que llegaron hasta el lugar, este no presentaba signos vitales.

Tras el atentado, ocurrido en horas de la mañana del pasado lunes, en una zona céntrica de la ciudad, un grupo de personas se aglomeró alrededor del cadáver, y se manifestaron horrorizados por el incremento de la inseguridad en su país.

Posteriormente, la zona fue acordonada, mientras que los peritos forenses recababan pruebas, y realizaban el correspondiente levantamiento del cadáver.

Basados en los testimonios de los testigos oculares, fue que las autoridades lograron la aprehensión de las dos personas ya mencionadas, quienes se encontraban en posesión de la moto y el arma empleadas para el crimen.

Tras el crimen, a través de sus redes sociales, la Fiscalía General de Ecuador envió un mensaje en el que “agradece las muestras de solidaridad expresadas por organismos y asociaciones nacionales e internacionales ante el asesinato” de Escobar.

En el mismo comunicado, el organismo advierte que rechazan el lamentable hecho y que ello “nos compromete más en nuestro objetivo de no permitir la impunidad, y luchar contra la criminalidad en todas sus formas”.

Así, piden también garantías para que sus funcionarios puedan desempeñar cabalmente sus funciones.

En medio de la ola de terror que viven varias ciudades de Ecuador, Guayaquil se encuentra entre las más peligrosas, y según los informes recabados por las autoridades, diariamente, 4 personas son asesinadas en esa ciudad.

Una semana atrás, en medio de la ola de violencia que denuncia Ecuador, otro hecho de asesinato había consternado a los habitantes de la población de Quevedo, provincia de Los Ríos, lugar donde fue hallado el cuerpo degollado de un joven, y aparte su cabeza, que fue ubicada en otro sector de la ciudad.

En ese momento, el cuerpo del joven, que había sido reportado como desaparecido, fue hallado por un grupo de padres de familia que informaron inmediatamente a la policía, en tanto los restos se encontraron en una ruta empleada por decenas de jóvenes para llegar a un colegio local.

Sobre la persona degollada, la Policía posteriormente confirmó que se trataba de un hombre de 21 años, conocido con el alias de ‘Meñe meñe’; una persona con antecedentes de tráfico de drogas y armas.