El gobierno estadounidense anunció este miércoles 5 de agosto nuevos cargos contra responsables del mexicano Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), así como aumentos millonarios de las recompensas para lograr su captura.

Designado como organización terrorista por Estados Unidos en febrero de 2025, el CJGN es considerado uno de los más peligrosos y sufrió un drástico cambio de liderazgo tras la muerte de su cofundador y líder Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, en febrero.
El presunto nuevo jefe del cartel es Juan Carlos Valencia, también conocido como Pelón o El 03, y por él había hasta ahora una recompensa de 5 millones de dólares, que el Departamento de Justicia elevó a 25 millones, explicó en rueda de prensa el Fiscal General interino, Todd Blanche.

El Departamento de Justicia estadounidense aumentó también la recompensa a 15 millones de dólares contra sus lugartenientes Audias Flores ‘Jardinero’, Gonzalo Mendoza ‘Sapo’ y Julio Alberto Castillo ‘Chorro’, que es el yerno del Pelón.
Las autoridades estadounidenses revelaron asimismo nuevos cargos de narcotráfico y posesión ilegal de armas contra cinco de esos lugartenientes del Pelón.
“Organizaciones narcoterroristas como el Cartel Jalisco Nueva Generación son responsables de innumerables muertes de estadounidenses”, acusó Blanche en la rueda de prensa.
“Para nosotros, el Pelón es la prioridad número uno de la DEA”, explicó el jefe de esa agencia antidrogas, Terry Cole.

Estados Unidos ha aumentado la presión sobre México para que enfrente la violencia de esas organizaciones transfronterizas e investigue eventuales vínculos con autoridades estatales o policiales.
Al mismo, el Departamento de Estado impuso “restricciones de visados a 65 individuos que son familiares, personas allegadas o asociados” de los requeridos.

Desde junio de 2025, el Departamento de Estado ha revocado 93 visados de personas acusadas de estar vinculadas a carteles.
Además del tráfico de drogas, miembros del cartel se especializaron en estafar a jubilados estadounidenses que pensaban que estaban invirtiendo en propiedades en zonas turísticas de México.

En algunos casos, “los defraudadores incluso decían a las víctimas que en realidad habían pagado a un cartel y que serían arrestadas si no seguían pagando, cosa que hicieron” los estafados, explicó Tysen Duva, fiscal general adjunto.
