Las fuerzas armadas de Estados Unidos comparten de manera constante operaciones militares que llevan a cabo en el Caribe y en el Pacífico, donde hacen presencia bajo la orden del presidente Donald Trump para hacer frente al narcotráfico que azota el continente.
“Año nuevo. Misma misión: preparación y letalidad“, sentenció el Comando Sur de Estados Unidos en su cuenta de X, junto con un video en el que se observan decenas de agentes militares entrenando en aguas internacionales, con grandes tanques de guerra, armas de alto alcance y helicópteros.
“El @22nd_MEU (22ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina) perfecciona sus habilidades en tierra y mar, manteniendo segura la patria y la región”, agregó.
New year. Same mission: readiness and lethality.
— U.S. Southern Command (@Southcom) January 2, 2026
The @22nd_MEU hones their skills across land and sea, keeping the homeland and region secure.
U.S. military forces are deployed in support of #OpSouthernSpear, @DeptofWar-directed operations, and @POTUS' priorities to disrupt… pic.twitter.com/qSw6kZHjUn
“Las fuerzas militares de EE. UU. están desplegadas en apoyo de las operaciones dirigidas por #OpSouthernSpear (Comando Sur de EE. UU.), @DeptofWar (Departamento de Defensa) y las prioridades de @POTUS (presidente Donald Trump) para interrumpir el tráfico ilícito de drogas y proteger el territorio nacional”, concluyó.

Desde mediados de agosto de 2025, el presidente Trump envió sus fuerzas militares a aguas internacionales para combatir el tráfico de drogas que, según él, ha acabado con la vida de millones de estadounidenses. Desde entonces, se han bombardeado más de 30 barcos, presuntamente, narco, y han muerto al menos 115 personas.

Pese a que el Congreso ha pedido, en varias oportunidades, pruebas de que los ataques en efecto iban dirigidos a narcotraficantes, el Gobierno no ha presentado evidencias de que los bombardeos no han sido enfocados a personas inocentes. Para llevar a cabo los planes militares, la administración de Trump designó a varios grupos como “Organizaciones Terroristas Internacionales”.

Al mismo tiempo, el presidente estadounidense alegó que su país enfrenta un “conflicto armado interno” contra el tráfico de drogas. En conjunto, aquello le permite a su gobierno entablar misiones a largo plazo sin necesidad de pedir autorización a los legisladores del país.

Este despliegue, escudado en detener el crimen, tiene también la finalidad de presionar al régimen de Nicolás Maduro para que este abandone el poder. Los militares estadounidenses están cerca de territorio venezolano, incluso algunas aeronaves han sobrevolado terreno aéreo del país de Latinoamérica.
Y, varias veces, el presidente Trump ha sentenciado que sus fuerzas entrarán pronto a Venezuela para detener por tierra a los miembros y líderes narco, asegurando que las autoridades saben exactamente dónde están. La amenaza va directa a Maduro, quien es señalado de liderar la banda narcoterrorista, el Cartel de los Soles.
