El 3 de enero de 2026, Estados Unidos realizó una operación militar con el objetivo de capturar al dictador Nicolás Maduro y llevarlo ante la justicia norteamericana.
Desde ese momento, una serie de decisiones estratégicas han sido puestas en marcha por la administración de Donald Trump. Una de las principales es la reubicación de dos de sus buques, que fueron utilizados para ejercer presión y realizar labores militares en Venezuela.

Según información del medio The New York Times, los buques USS Iwo Jima y USS San Antonio fueron reubicados al norte de Cuba para el desarrollo de otras labores de vigilancia y control de la región.

Hay que recordar que el USS Iwo Jima fue la embarcación en la cual permaneció por unas horas el dictador Nicolás Maduro. El medio citado complementa que, con esta medida, más de 3.000 efectivos de Estados Unidos abandonaron la zona cercana a Venezuela y operan en otras áreas del mar.
Operaciones en el mar Caribe
Estados Unidos dijo el viernes que incautó otro petrolero que intentó romper un bloqueo naval estadounidense destinado a impedir que salga de Venezuela crudo sancionado, el quinto barco detenido en las últimas semanas.
El Olina es “otro buque tanque de la ‘flota fantasma’ sospechoso de transportar petróleo embargado” y fue incautado después de que “zarpara de Venezuela intentando eludir a las fuerzas estadounidenses”, dijo la jefa de Seguridad Nacional, Kristi Noem, en una publicación en X.

La incautación del buque Olina es la quinta operación militar de este tipo llevada a cabo por Washington, que mantiene una fuerte presión sobre Caracas con la aplicación de un bloqueo a la exportación del petróleo venezolano.
El buque fue incautado “a primera hora” del viernes por la Guardia Costera estadounidense en “aguas internacionales del mar Caribe”, cuando “había salido de Venezuela tratando de eludir a las fuerzas estadounidenses”, escribió en X Kristi Noem, la secretaria de Seguridad Nacional.
Según el sitio especializado Tanker Tracker, esta quinta incautación eleva el total de petróleo confiscado por Washington en las últimas semanas a más de seis millones de barriles, por un valor total de 300 millones de dólares. “Las flotas fantasma no eludirán a la justicia, no se ocultarán detrás de falsas declaraciones de nacionalidad”, añadió Kristi Noem.
El Olina, un petrolero de 250 metros de eslora con pabellón de Timor Oriental, según el sitio MarineTraffic, está sujeto a sanciones estadounidenses vinculadas con Rusia.

La incautación de otro petrolero el miércoles en el Atlántico Norte, tras semanas de persecución por parte de la Guardia Costera estadounidense, provocó la ira de Moscú, que asegura que el buque enarbolaba pabellón ruso, algo rechazado por Washington.
Si bien Venezuela cuenta con las mayores reservas probadas de crudo del mundo, su industria petrolera se encuentra en muy mal estado tras décadas de falta de inversión y produce apenas alrededor de 1 millón de barriles por día.
Donald Trump reunió este viernes en Washington a grandes grupos petroleros para sumarlos a su estrategia de tutela sobre Venezuela y planea hacerlos invertir “al menos 100.000 millones de dólares” en la explotación del oro negro en ese país latinoamericano.
*Con información de AFP.









