Estados Unidos está permitiendo temporalmente la venta de petróleo ruso que se encuentra en el mar, según indicó el jueves el Departamento del Tesoro en un comunicado, en medio de una escalada de precios de la energía después de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán.
El Tesoro emitió una licencia que autoriza la venta de crudo ruso y productos petrolíferos que hayan sido cargados en buques a las 12:01 a.m. del 12 de marzo o antes, hasta el 11 de abril.

La medida se produjo después de que Washington también permitiera la semana pasada, de forma temporal, que el petróleo ruso que había quedado varado en el mar se vendiera a la India.
.@POTUS is taking decisive steps to promote stability in global energy markets and working to keep prices low as we address the threat and instability posed by the terrorist Iranian regime.
— Treasury Secretary Scott Bessent (@SecScottBessent) March 12, 2026
To increase the global reach of existing supply, @USTreasury is providing a temporary…
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó en un comunicado que la nueva autorización tiene como objetivo “ampliar el alcance global de la oferta existente” de crudo.
Pero insistió en que se trata de una “medida limitada y de corto plazo”.
Añadió que no proporcionaría “un beneficio financiero significativo al gobierno ruso, que obtiene la mayor parte de sus ingresos energéticos de los impuestos aplicados en el punto de extracción”.
La guerra en Oriente Medio ha trastocado los sectores energéticos y de transporte del mundo, prácticamente paralizando la actividad en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial.
“Las políticas energéticas del presidente (Donald) Trump han impulsado la producción de petróleo y gas de Estados Unidos a niveles récord, lo que ha contribuido a la reducción de los precios del combustible para los estadounidenses trabajadores”, dijo el funcionario.
Las declaraciones se publicaron pese al pronunciado aumento en los precios del crudo, que ya ha afectado a los carburantes con una evolución de precios que ha llegado a superar los 100 dólares el barril y que se sitúa actualmente en los 96, en el caso del West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos.
Pese a esta valoración del secretario del Tesoro, la Administración de Donald Trump ha dado de este modo un paso más en sus intentos por aliviar la acuciada situación del mercado de hidrocarburos, sacudido estas semanas por el cierre efectivo ―aun si desmentido por Teherán―, del estrecho de Ormuz.

Desde el comienzo de la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, respondida por Irán y por milicias proiraníes en Oriente Próximo, este paso, por el cual suele circular alrededor de una cuarta parte del comercio marítimo mundial del petróleo, además de un volumen importante de gas natural licuado y fertilizantes, ha sido escenario de un notablemente reducido tráfico marítimo, así como de reiterados ataques contra algunos de los pocos buques que han intentado cruzarlo.
*Con información de AFP y Europa Press.
