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Tres cosmonautas: Georgi Dubrovolsky, Vladislav Volkov y Viktor Patsayev, en la cabina de la Soyuz-11. Los tres hombres murieron en su nave espacial cuando regresaba a la tierra. -Foto: Getty Images. / Autor: Hulton Deutsch
Tres cosmonautas: Georgi Dubrovolsky, Vladislav Volkov y Viktor Patsayev, en la cabina de la Soyuz-11. Los tres hombres murieron en su nave espacial cuando regresaba a la Tierra. -Foto: Getty Images. / Autor: Hulton Deutsch - Foto: Getty Images

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Este fue el último pedido de los astronautas que murieron en una misión espacial

El retorno a Tierra de la nave Soyus 11 estaba previsto para el 30 de junio de 1971.

La que buscaba convertirse en una hazaña, no solo para la Unión Soviética, sino para la Humanidad, terminó en toda una tragedia. Fueron tres los astronautas que partieron al espacio con expectativas, mismas que terminaron desmoronándose a poco tiempo de su regreso a la Tierra.

Sus nombres eran Gueorgui Dobrovolski, Vladislav Vólkov y Viktor Patsáyev, tres cosmonautas rusos cuyo intento por hacer historia (hace 50 años) no salió como estaba previsto; en lugar de condecoraciones, terminaron en un funeral de Estado.

Lo que parecía iba a ser una “extraordinaria aventura” comenzó un 6 de junio, pero de 1971, cuando despegó la nave Soyus 11. Su objetivo era acoplarse a la estación espacial Salyut 1, entrar en ella, evaluar si eran necesarios algunos ajustes técnicos y ser pioneros de una experiencia humana extendida en un escenario sin gravedad.

Las cosas no iban bien desde mucho antes, cuando la nave había fallado en su intento por ingresar a la estación espacial. En aquel entonces se había acoplado, pero a la tripulación no le fue posible ingresar, pues el sistema no resistía una presión superior a los 130 kilos.

Los cosmonautas rusos Georgi Dobrovolski, Vladislav Volkov y Viktor Patsayev de la misión espacial Soyuz 11, junio de 1971. Los tres hombres murieron durante su regreso a la Tierra. -Foto: Getty Images. / Keystone.
Los cosmonautas rusos Georgi Dobrovolski, Vladislav Volkov y Viktor Patsayev de la misión espacial Soyuz 11, junio de 1971. Los tres hombres murieron durante su regreso a la Tierra. -Foto: Getty Images. / Keystone. - Foto: Getty Images

La falla se “solucionó” para el siguiente intento en la misión de la Soyus 11; sin embargo, no era lo único a lo que los astronautas debían prestarle atención y de eso terminarían percatándose cuando ya no había nada que hacer.

Para empezar, estos tres cosmonautas nunca debieron abordar esa nave, al menos no durante esa misión. Esto, en parte, les llevó a su fatídico final. Tras hallar una anomalía en uno de los integrantes de la tripulación original, el plan fue reestructurado.

Inicialmente, estaba programado que fueran Valeri Kubásov, Aleksei Leónov y Piotr Kolodin quienes fueran en aquella oportunidad al espacio. Poco antes de despegar, el personal médico temía que al primero de ellos le diera tuberculosis y le impidieron volar.

Cuando circunstancias ajenas a la parte técnica (como esa) sucedía, todos los cosmonautas debían ser reemplazados y así ocurrió. Otros tres, sin saberlo, recibieron el pasaporte a la muerte.

¿Cuál fue el último deseo de los astronautas rusos?

Sin pensar que su destino sería completamente distinto, la última petición de los astronautas fue que a su regreso a la Tierra se les recibiera con coñac (una bebida “versátil” y similar al brandy).

Uno de ellos, poco antes de la tragedia, hizo ese “requerimiento” como una muestra de celebración y aseguró “mañana nos reuniremos, preparen coñac”, palabras que marcaron la última comunicación cuando la emergencia ya era inminente y el reloj estaba marcando hacia atrás.

Los rusos lograron acoplarse sin aparente problema a Salyut 1 el 7 de junio (de aquel 1971) y hasta ese punto todo parecía marchar en orden. Sin embargo, cuando ingresaron, notificaron haber sentido un intenso olor a humo, por lo que el panel de control les aconsejó salir de ahí y pasar la noche en la nave.

Al otro día las cosas daban la impresión de haber retornado su curso normal, mientras la prensa soviética aguardaba con expectación la hazaña y memorias que traerían consigo. A pesar de que la fecha de regreso a la Tierra se esperaba para el 7 de julio, terminó adelantándose al 30 de junio (prácticamente un mes luego del despegue).

Las multitudes llenan la Plaza Roja para llorar a los tres cosmonautas Soyuz 11 que murieron durante el reingreso después de instalar la estación espacial científica Salyut. -Foto: Getty Images, / Autor: Bettmann
Las multitudes llenan la Plaza Roja para llorar a los tres cosmonautas Soyuz 11 que murieron durante el reingreso después de instalar la estación espacial científica Salyut. -Foto: Getty Images, / Autor: Bettmann - Foto: Getty Images

Mientras llegaba ese día, las preocupaciones técnicas fueron desplazadas por el estado de salud de los rusos, dado que su capacidad pulmonar empezó a disminuir progresivamente. Diferente a lo que pudiera pensarse (por cómo se adelantan las misiones hoy en día), ellos no llevaban los trajes habituales porque en su “aventura” también intentaban conocer el comportamiento del hombre sin la tradicional protección.

Se presume que un escape de aire fue lo que finalmente les arrebató a los tres la vida. El aterrizaje se adelantó un día (para el 29 de junio) y, sin pesar lo que estaba a punto de pasar, se abrió la escotilla para sacar y sostener “como a bebés” (por la ingravidez experimentada) a los astronautas. Y así se hizo, solo que los tres ya estaban muertos para ese entonces.