El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero aseguró este miércoles haber actuado siempre “con decencia y con honradez”, después de declarar durante más de tres horas ante un juez por un caso de presunto tráfico de influencias y corrupción.

“Se me acusa de muy graves delitos que no he cometido”, afirmó Zapatero en un comunicado. El dirigente socialista se convirtió en el primer exjefe de Gobierno español investigado por la justicia en democracia.
El juez José Luis Calama decidió no imponerle medidas cautelares, aunque consideró que “la declaración del investigado no ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad expuestos en el auto de imputación”, según informó la Audiencia Nacional en un comunicado.
Figura influyente de la izquierda española y cercano al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, Zapatero pidió a la ciudadanía que mantenga la confianza.

“Cuando uno se sabe completamente inocente, como es mi caso, y confía plenamente en la Justicia, lo más doloroso es saber que mucha gente puede sentirse defraudada”, explicó en su comunicado.
“Nos costará más o menos tiempo demostrarlo, pero la verdad se abrirá paso”, sentenció.

La investigación contra Zapatero forma parte del denominado caso “Plus Ultra”, que analiza si el exdirigente socialista favoreció, a cambio de dinero, el rescate público de 53 millones de euros (unos 61 millones de dólares) otorgado a esa pequeña aerolínea durante la pandemia de covid-19.
El magistrado sostiene que Zapatero, quien presidió el Gobierno español entre 2004 y 2011, habría liderado presuntamente “una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias” destinada al cobro de sobornos.

Además, los investigadores encontraron en una caja fuerte joyas y relojes valorados en más de 1,3 millones de euros. Al no poder acreditar su procedencia, la justicia también lo investiga por un presunto fraude fiscal. Durante años, la oposición denunció lo que consideraba una relación demasiado estrecha entre Zapatero y el gobierno venezolano.
El expresidente defendió esos contactos como parte de sus esfuerzos para facilitar la liberación de presos políticos. Sin embargo, la investigación policial señala posibles ramificaciones del caso Plus Ultra en Venezuela.

Este nuevo episodio supone otro frente incómodo para el gobierno del socialista Pedro Sánchez, que ya enfrenta varias investigaciones judiciales que afectan a personas de su entorno político.
Preguntado este miércoles por la oposición en el Congreso sobre los casos de corrupción, Sánchez evitó responder directamente. En cambio, defendió la gestión de su Ejecutivo y aseguró que, para 2027, cuando se celebren las próximas elecciones generales, España será “un mejor país” que cuando llegó al poder en 2018.
*Con información de AFP.
