mundo

Firman una ley de seguridad escolar tras la masacre en una escuela de Texas

El proyecto de ley exigirá que los agentes de seguridad escolar reciban formación en intervención en crisis.


El gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó este martes una ley que busca aumentar la seguridad en los centros educativos, tras la matanza en la escuela de primaria Robb de la ciudad de Uvalde, en el estado de Texas, en el sur de Estados Unidos, en la que murieron 21 personas, entre ellas 19 niños.

“Cada niño necesita un entorno de aprendizaje seguro y protegido”, ha subrayado DeSantis en un comunicado, tal y como ha recogido ‘The New York Post’.

Así, precisó que “al firmar la HB 1421 (el nombre de la norma), continúan construyendo sobre los muchos pasos que están tomando desde 2019 para implementar las recomendaciones de la comisión de seguridad pública ‘Marjory Stoneman Douglas’, mientras que también hacen inversiones récord en salud mental y seguridad escolar”.

El proyecto de ley exigirá que los agentes de seguridad escolar reciban formación en intervención en crisis, obligará a los distritos a certificar que al menos el 80 por ciento del personal reciba formación en salud mental y permitirá a los agentes de seguridad realizar detenciones en las escuelas concertadas.

La legislación también preservará la comisión de seguridad pública ‘Marjory Stoneman Douglas’, una junta “formada para analizar específicamente la información del tiroteo en la escuela, otros incidentes de violencia masiva en el estado y abordar recomendaciones y mejoras del sistema”.

Los últimos tiroteos que han conmocionado a Estados Unidos desencadenaron demandas de nuevas medidas de seguridad escolar y de control de armas en todo el país norteamericano.

Biden promete “seguir presionando” para endurecer la regulación de armas en EE. UU.

Bajo presión para que actúe tras la masacre en Uvalde, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, prometió “seguir presionando” por una regulación más estricta de la venta y tenencia de armas de fuego, algo difícil dada la estrecha mayoría demócrata en el Congreso.

Biden, quien visitó la localidad de Uvalde en el estado de Texas y pasó varias horas con los familiares de las víctimas del tiroteo, que se saldó con 21 muertos, dijo que “el dolor era palpable”.

El pasado martes, 19 niños -de entre nueve y 11 años- y dos maestras fueron asesinados en la escuela primaria Robb cuando un joven de 18 años les disparó, lo que sumió de nuevo a Estados Unidos en la pesadilla recurrente de las matanzas escolares.

Durante su visita el domingo a la localidad, Biden escuchó muchas voces que le pidieron: “¡Hagan algo!”. “Lo haremos. Lo haremos”, respondió el mandatario. “Siempre tuve la voluntad” de actuar sobre las armas, reafirmó el lunes a los periodistas, asegurando que “seguiría presionando” ante los congresistas.

“No tiene sentido poder comprar algo que dispara hasta 300 balas”, añadió, en clara referencia al rifle semiautomático que portaba Salvador Ramos, el tirador abatido.

La Segunda Enmienda a la Constitución estadounidense, que permite la posesión de armas de fuego, “nunca fue absoluta”, dijo el presidente de 79 años, para afirmar que ciertas categorías de armamento fueron excluidas en su momento.

Congresistas demócratas y republicanos están en negociaciones para tratar de encontrar un acuerdo en este espinoso tema, sobre el que Joe Biden no ha conseguido legislar hasta ahora. El presidente demócrata resaltó que no estaba participando de estas discusiones pero que creía “que las cosas se pusieron tan serias que esto hace que todo el mundo se vuelva más racional al respecto”.

Ya el domingo, destacados legisladores habían expresado un cauteloso optimismo respecto a la aprobación de leyes más estrictas. El senador demócrata Dick Durbin dijo sentir una “mentalidad diferente” entre los representantes, incluso entre los republicanos, tradicionalmente menos inclinados a legislar sobre el tema.

Sin embargo, aún no está claro cómo podría ser esta ley, necesariamente el resultado de difíciles concesiones. Entre los elementos mencionados por los legisladores están aumentar la edad requerida para comprar un arma o generalizar el examen de los antecedentes psiquiátricos y penales.