Desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca en 2025, ha protagonizado varias tensiones con distintos aliados. Sin embargo, los principales roces del mandatario estadounidense han sido con sus socios europeos.
En un primer momento, tras afirmar que quería anexar Groenlandia, y más recientemente durante la guerra en Irán, criticó a los miembros de la OTAN por no intervenir.
Esto provocó que muchos de los aliados tradicionales de Norteamérica tomaran distancia y comenzaran a replantear su dependencia del país.
Francia ha sido uno de los países que ha tomado la iniciativa. Como parte de este impulso hacia la independencia tecnológica, el gobierno francés anunció, a través de la Dirección Interministerial de lo Digital (DINUM), que dejará de trabajar con el sistema operativo Windows y lo reemplazará con el sistema de código abierto Linux.

En medio de un seminario interministerial, organizado el 8 de abril para abordar la necesidad de reducir la dependencia digital, la entidad publicó una hoja de ruta con la que busca disminuir el uso de soluciones tecnológicas extracomunitarias y así recuperar la soberanía de sus datos.
“Ya no podemos aceptar que nuestros datos, nuestra infraestructura y nuestras decisiones estratégicas dependan de soluciones cuyas reglas, precios, evolución y riesgos no controlamos”, mencionó el ministro de Acción y Cuentas Públicas, David Amiel.

Cabe recordar que el sistema operativo Windows es el segundo más utilizado a nivel mundial, se estima que cerca del 30 % de los dispositivos lo usan.
Por otra parte, la ministra de Inteligencia Artificial y Tecnología Digital, Anne Le Hénanff, hizo énfasis en que es de vital importancia “recuperar el control sobre sus decisiones tecnológicas en aras de su soberanía digital”.

Esta decisión es una contramedida frente a la Ley Cloud, aprobada en 2018 en Estados Unidos, que permite al gobierno norteamericano acceder a los datos almacenados por empresas tecnológicas del país, sin importar dónde se encuentren los servidores ni a quién pertenezca la información.
En el marco de estas políticas, la Caisse Nationale d’Assurance Maladie (CNAM) anunció la migración de sus 8.000 empleados hacia herramientas de la plataforma digital interministerial, como Tchap, Visio y FranceTransfert, destinadas a la comunicación y la transferencia de documentos.

Además, el gobierno francés ha señalado que la plataforma de datos sanitarios será trasladada a una solución más fiable antes de finales de 2026.
De igual forma, cada ministerio deberá presentar su propio plan antes de otoño, con énfasis en áreas claves como la inteligencia artificial (IA), los antivirus, las bases de datos y los equipos de red.
