La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó este martes como un acto “político” la decisión de la fiscalía de Florida de acusar de asesinato al expresidente de Cuba Raúl Castro.
La fiscalía de este estado del sur de Estados Unidos acusa a Castro de estar implicado en los derribos de dos avionetas en 1996 que causaron cuatro muertos y se produce en medio de crecientes tensiones entre Washington y La Habana. En ese momento, Raúl Castro, hoy de 95 años, era ministro de Defensa de Cuba.

“Es político y tiene que ver también con la elección de noviembre. Es mi punto de vista”, dijo la mandataria en su conferencia de prensa diaria en referencia a los comicios legislativos que se celebran el 3 del próximo mes en Estados Unidos.
Sheinbaum agregó que la decisión de la fiscalía de Florida tiene que ver con “los votos que quieran ganar de un lado y de otro”, sin dar más explicaciones. México es un aliado histórico de Cuba desde que decidió mantener relaciones diplomáticas con el régimen de Fidel Castro, a contramano de la mayoría de países del mundo, tras la revolución de 1959.

Este apoyo persiste pese al aumento de la presión diplomática y económica que el gobierno de Donald Trump ejerce sobre la isla comunista desde febrero, con nuevas sanciones y un bloqueo petrolero.
Desde entonces, el gobierno de Sheinbaum ha enviado a Cuba al menos media docena de cargamentos de ayuda humanitaria y fue uno de los últimos en venderle petróleo antes de las sanciones estadounidenses. La acusación de Florida es independiente de la que Washington presentó el 20 de mayo por el mismo caso de 1996, cuando Castro era ministro de Defensa.

De igual manera, Rusia condenó este martes la inculpación y la orden de arresto emitidas por la justicia de Florida contra el expresidente cubano Raúl Castro, y calificó las acusaciones de “infundadas y falaces”.

“La emisión por un juez de Miami de una orden de arresto contra el dirigente histórico de Cuba (...) suscita un rechazo categórico y una firme condena”, indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso en un comunicado. “Presentar acusaciones infundadas y falaces más de 30 años después de los hechos solo puede interpretarse como una venganza del lobby anticubano de Miami, decidido a ajustar cuentas con Raúl Castro”, agregó.

Moscú reafirmó además su “solidaridad inquebrantable con el gobierno cubano” y aseguró su intención de “seguir fortaleciendo las estrechas relaciones” entre ambos países.
Con información de AFP.
