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Investigación revela quién delató a la familia de Ana Frank, niña referente del Holocausto

La teoría se venía tejiendo desde la década de los años sesenta.


Una nueva investigación hecha por un especialista en historia holandés dio a conocer que la pequeña Ana Frank, la niña referente del Holocausto judío de la Segunda Guerra Mundial que murió en un campo de concentración tras ocultarse durante dos años en una casa de Ámsterdam junto a su familia, fue traicionada por una persona de su misma comunidad.

Pieter van Twisk fue el encargado de liderar este nuevo análisis que tuvo una duración de seis años y se llevó a cabo con pruebas circunstanciales, ya que tener ADN probatorio o videos resultaba imposible.

En el libro titulado La traición a Ana, por ahora disponible solo en Europa, quedó plasmada la investigación que da un giro en el caso de la familia Frank.

La persona que al parecer los traicionó fue un notario de la comunidad judía que trabajada en la capital de Holanda, Ámsterdam. Su nombre era Arnold van den Bergh.

Todo esto se conoció debido a que el nombre del notario apareció en una carta anónima remitida poco después de finalizada la Segunda Guerra Mundial al padre de la niña, el único superviviente de los Frank. En dicha carta se dice que los datos de dónde se encontraba la familia “fueron reportados al Jüdische Auswanderung (JA) por A. van den Bergh, que vivía entonces cerca del parque Vondelpark, en Ámsterdam”.

“En el JA tenían una lista completa de direcciones proporcionadas por él”, se lee en la nota. El JA era la institución alemana de emigración judía que enviaba a los judíos a campos de concentración.

Según los investigadores, el funcionario quería salvar a sus seres queridos, por lo cual tuvo que delatar a la familia de Ana Frank y dar a conocer el escondite en el que se protegían de las fuerzas alemanas.

El legado de Ana Frank
El legado de Ana Frank - Foto:

“En cualquier caso, los únicos malvados aquí fueron los nazis. Para acusar a Van den Bergh primero hay que preguntarse hasta dónde habríamos llegado nosotros para salvar a nuestros seres queridos”, dijo a medios de comunicación Vince Pankoke, agente jubilado del FBI y que participó de manera importante en esta nueva investigación.

De esta manera, se abre una nueva hipótesis de lo que le pudo haber sucedido en aquella época a la pequeña judía que fue reconocida por su famoso diario, el cual hasta el momento cuenta con tres versiones.

La primera, que los expertos llaman la edición A, reúne las notas desordenadas que comenzó a escribir en un cuaderno que le regalaron cuando cumplió 13 años, en 1942.

La segunda, que llaman edición B o la original, nació cuando ella escuchó en 1944 en una emisora del Gobierno holandés en el exilio que una vez acabara la guerra habría un registro público sobre la ocupación que recibiría cartas, fotografías y diarios. Ante la perspectiva de publicarlo allí, la propia Anne comenzó a revisar lo que había escrito, ordenó el material y añadió nuevas ideas y reflexiones más profundas a sus experiencias personales.

Finalmente, cuando su papá revisó el material, decidió unir cosas de la versión A y de la versión B, eliminó las escenas más sexuales y quitó algunos pedazos en los que Anne hablaba mal de algunos compañeros de escondite. Esa es la edición C, la más conocida y la que salió publicada.

Netflix lanzará el próximo primero de febrero una película basada en estos textos y en la vida de Ana Frank.