El 13 de febrero, el consulado de Israel en Colombia entregó una planta de tratamiento de agua en la vereda Santa Bárbara, zona rural del municipio de Bojacá (Cundinamarca), con el objetivo de ampliar el acceso a agua potable en la comunidad.
El proyecto beneficiará a cerca de 500 habitantes y a la Institución Educativa Rural Barroblanco, ubicada en la zona, que ahora contará con acceso al sistema de potabilización.
La tecnología utilizada es de origen israelí y se conoce como NUF. Según los organizadores, se trata de un sistema que surgió a partir de desarrollos médicos y que posteriormente fue adaptado al tratamiento de agua. Su mecanismo de filtración permite retener contaminantes, bacterias y partículas microscópicas mediante procesos de alta precisión.
El sistema también incorpora un enfoque de economía circular, ya que reutiliza componentes que inicialmente fueron diseñados para usos médicos.

Según la Contraloría General, en un comunicado del 2025, se estima que más de 5 millones de personas en Colombia carecen de acceso a agua potable. De igual forma, en el Presupuesto General de la Nación se tuvo una reducción del 53 % en la inversión para agua potable, saneamiento básico y gestión de residuos: de $1,5 billones en 2025 a $0,7 billones en 2026.
Santa Bárbara se convierte así en la segunda comunidad en Colombia en recibir una planta con esta tecnología, después de que en 2024 se instalara un sistema similar en la comunidad wayuu de El Pasito, en La Guajira.
La entrega se realizó gracias al trabajo conjunto entre el Consulado de Israel, Cadena Colombia, Keren Kayemet LeIsrael, NUF, Plantador y la Alcaldía de Bojacá.

El jefe de misión del Consulado General de Israel en Colombia, Kobi Valer, señaló que “la planta entregada en Bojacá debe consolidarse como un símbolo de cooperación, confianza mutua y trabajo conjunto por un desarrollo sostenible, donde la innovación tecnológica esté al servicio directo de las personas y de sus necesidades básicas”.
Por otra parte, el alcalde de Bojacá, Gabriel Hernán González Rojas, agradeció el apoyo internacional y destacó el impacto social del proyecto.
“Esta donación representa un avance significativo para fortalecer las condiciones sanitarias y ambientales del sector rural. Contribuye a la prevención de enfermedades, mejora la calidad de vida y promueve el desarrollo sostenible de nuestro territorio”, afirmó.

Israel y Colombia mantienen cooperación en áreas como agricultura, manejo del agua y protección ambiental.
