El Gobierno venezolano planea reconocer una deuda total de 240.000 millones de dólares, lo que supondría la mayor reestructuración de la historia y una cantidad mucho mayor que los 150.000 millones de dólares que los mercados preveían en mayo.

Según ha adelantado este miércoles ‘Financial Times’, el banco estadounidense Centerview Partners publicará en julio un plan de viabilidad tras ser contratado por el Ejecutivo de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Sin embargo, antes se dará a conocer un cuadro macroeconómico que cuantificará el PIB venezolano en 100.000 millones de dólares, por debajo de los 370.000 millones de dólares de 2012, último año completo en el que Hugo Chávez estuvo en el poder.

Pese a haber normalizado en abril su relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el organismo multilateral no ha elaborado el plan de viabilidad venezolano, aunque sí habría mantenido discusiones técnicas sobre sus datos macro.
“El personal del Fondo mantiene un diálogo regular con las autoridades venezolanas, entre otras cosas, sobre las perspectivas macroeconómicas, tal y como hacemos con todos nuestros países miembros”, ha indicado un portavoz del FMI en declaraciones a ‘FT’.

“El Fondo está dispuesto a prestar asistencia a las autoridades cuando sea necesario”, agregó el funcionario.
Venezuela anunció en mayo un “proceso integral y ordenado” de reestructuración de la deuda pública externa y de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) que el ‘think tank’ independiente Official Monetary and Financial Institutions Forum (OMFIF) valoró entonces en unos 150.000 millones de dólares.

Según un comunicado del Ministerio de Economía y Finanzas, el objetivo era “liberar al país de la carga de la deuda acumulada” para posibilitar su “renacer”.
Venezuela dejó de hacer frente a sus obligaciones en 2017 en medio de una crisis de hiperinflación.
El interés de los inversores por Venezuela se disparó después de que Estados Unidos capturase en enero de este año al dictador Nicolás Maduro y fuera sustituido por Rodríguez.
La actual mandataria está tratando de reinsertar a la nación caribeña dentro del sistema financiero internacional.
Por su parte, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. La captura de Nicolás de Maduro el 3 de enero durante una incursión militar estadounidense “marcó un punto de inflexión” en la relación de Venezuela con Estados Unidos que avanza en el “camino correcto”, dijo.

Rodríguez era vicepresidenta y asumió el cargo de presidenta interina a la caída de Maduro. Poco tiempo después, Caracas y Washington restablecieron sus relaciones, rotas en 2019.
“El 3 de enero del 2026 marcó una inflexión en la política nacional y en nuestra visión de las relaciones internacionales de retomar el camino diplomático con el gobierno de los Estados Unidos”, afirmó la mandataria encargada durante un acto oficial en Caracas.
