El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, junto a los líderes de Catar, Arabia Saudita, Omán y Egipto elevaron una petición de forma urgente al presidente de los Estados Unidos en el marco del conflicto entre Irán e Irak.
Según un alto funcionario del gobierno estadounidense, Netanyahu ve como un quiebre en la geopolítica mundial la intervención directa de Estados Unidos en la coyuntura iraní, esto debido al aplazamiento de ejecuciones que declaró el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchi, el miércoles.

Israel ha dado el apoyo total a las manifestaciones antigubernamentales en Irán y ha sido un aliado clave de Estados Unidos en la región, pero no se encuentra en plena capacidad de encarar nuevamente un conflicto como el de junio de 2025.
Doha, Riad, Mascate y El Cairo, todos socios de Washington, solicitaron a la administración Trump que no ataque a Irán, desautorizando parcialmente el uso de sus bases militares, según declaró un funcionario de un país del Golfo Pérsico.
Altos mandos de Oriente Medio han estado llamando a políticos estadounidenses con ese mensaje durante los últimos dos días, añadió el funcionario. Han advertido a Washington que un ataque estadounidense podría desatar un conflicto regional más amplio.
Donald Trump afirmó este miércoles que “la matanza en Irán está cesando”, tras días de represión de las manifestaciones por parte de las autoridades, pero se mostró ambiguo sobre la posibilidad de una intervención militar estadounidense, al afirmar que Washington está monitoreando la situación y señaló a su equipo que debían “estar preparados”.
No es la primera vez que la administración Trump se muestra ambigua con una decisión de este estilo; en junio de 2025, en la guerra de 12 días entre Israel e Irán, se emitieron mensajes con el mismo tono que al final terminaron en un acuerdo de paz que se mantiene hasta la fecha.

Por su parte, Irán está preparado para responder “con firmeza” a Estados Unidos e Israel, declaró el comandante de los Guardianes de la Revolución, y acusó a los dirigentes de esos países de estar detrás de las protestas que sacuden la República Islámica.
Los Guardianes de la Revolución están “en el punto máximo de preparación para responder con firmeza al error de juicio del enemigo”, declaró el comandante Mohammad Pakpour en un comunicado citado en televisión, en el que también acusó al presidente estadounidense, Donald Trump, y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de ser los “asesinos de la juventud de Irán”.










