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“Llegará un momento en que no podamos lidiar con las consecuencias”: ONU sobre el cambio climático

Las catástrofes naturales aumentarán considerablemente para 2030, según la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR). El panorama es crítico.

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26 de abril de 2022, 11:25 a. m.
Las recientes olas de calor pueden producir mayores catástrofes naturales en los próximos años
Las recientes olas de calor pueden producir mayores catástrofes naturales en los próximos años Foto: Getty Images

De acuerdo con un informe publicado por la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), el mundo podría tener un incremento en el número de catástrofes que azoten el planeta en los próximos años.

El documento científico de esta oficina de la ONU asegura que, en caso de continuar con la tendencia actual, de las 400 catástrofes que se reportaron en 2015 se pasará a 560 en 2030. Esto representa un aumento más que notable si se compara con el período de 1970 al 2000, cuando se reportó un promedio de 90 a 100 desastres cada año.

Según la investigación, el calentamiento global afectará críticamente las olas de calor en el planeta, por lo que para 2030 esta problemática será tres veces mayor a lo reportado en 2001, hace 21 años. Además, el documento asegura que habrá 30 % más de sequías.

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Sin embargo, el estudio también específica que no se trata de desastres naturales sino también de pandemias como la covid-19, crisis económicas y la falta de alimentos; y la mayoría de todas estas circunstancias tienen como causa mayor el cambio climático.

“Las personas no han comprendido cuánto cuestan ya los desastres hoy día (…). Si no nos adelantamos a la curva, llegará un momento en que no podamos lidiar con las consecuencias del desastre. Estamos en este círculo vicioso”, explicó Mami Mizutori, jefa de la UNDRR.

Así, de acuerdo con la ONU, lo importante para evitar o al menos contrarrestar estas catástrofes es cambiar la forma en que se financia, gestiona y habla sobre la forma en que afectan los desastres a la vida humana, y al planeta como tal, y de esta forma decidir: ¿qué se valora más?

Cabe recordar que actualmente el mundo se encuentra en un “desorden” económico al momento de atender una emergencia, pues, según registros oficiales de la ONU explicados por Mizutori, al menos el 90 % del dinero que se invierte en caso de un desastre natural va dirigido a la atención de las emergencias (edificios caídos, personas heridas, ciudades desbastadas), mientras que solo el 6 % se destina para reconstrucción y un mínimo 4 % a la prevención.

Una cigarra aparece en Elmhurst, Il. Enjambres de insectos de ojos rojos que resurgen después de 17 años bajo tierra ofrecen una oportunidad para que los cocineros caseros cambien las tornas: convertir las cigarras en bocadillos. Llenas de proteínas, sin gluten, bajas en grasas y bajas en carbohidratos, las cigarras fueron utilizadas como fuente de alimento por los nativos americanos y todavía son consumidas por humanos en muchos países Foto: AP / Charles Bennett.
Cambio climático estaría acabando con los insectos en el mundo

Por esto, para la experta lo mejor es cambiar esos porcentajes, pues, asegura que invertir más en prevención ayudará a reducir notablemente el gasto para la atención de las emergencias después de las catástrofes, que hoy en día se mantiene en unos 170 mil millones de dólares al año en todo el mundo.

Por su parte, Roger Pulwarty, coautor del informe de la UNDRR, explicó que en caso de que las naciones cambien esta mentalidad, el aumento en el número de catástrofes y de muertes podría ser solo una problemática temporal, pero, en caso de que se siga el camino que se está transitando, este crecimiento exponencial será “la nueva normalidad”.

Y es que, según Pulwarty, en los últimos cinco años se registraron muchos más muertos en medio de tragedias naturales, que hace diez años.

“Eso se debe a que tanto la covid-19 como los desastres por el cambio climático han llegado a lugares a donde antes no llegaban, como los ciclones tropicales en Mozambique”, complementó Mizutori.

Estos son eventos que pueden borrar avances en desarrollo logrados con dificultad, llevando a las comunidades ya vulnerables o a regiones enteras a una espiral descendente”, comentó, por su parte, Markus Enenkel, de la Iniciativa Humanitaria de Harvard.

Además, Pulwarty explicó que “también es por la forma como los desastres interactúan entre ellos y agravan el daño, como incendios forestales con olas de calor, o una guerra en Ucrania más escasez de alimentos y combustible”.