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Elnaaz Norouzi actriz iraní ha sido una de las voces más representativas en apoyo a las manifestaciones que se viven en Irán.
Elnaaz Norouzi, actriz iraní ha sido una de las voces más representativas en apoyo a las manifestaciones que se viven en Irán. - Foto: Twitter/@shibbu87

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Los iraníes en Irak se muestran poco entusiasmados con la disolución de la policía de la moral

El anuncio de acabar con la policía de la moral no ha sido bien recibido, muchos dicen que lo que piden realmente es abolir el régimen, y no a esta institución.

Kurdos iraníes exiliados en el norte de Irak se mostraban más bien escépticos este domingo con la decisión de las autoridades iraníes de disolver la policía de la moral, tras casi tres meses de protestas en Irán.

“La policía de la moral no tiene nada que ver con el poder judicial” y fue suprimida por los que la crearon, afirmó el sábado por la noche el fiscal general de Irán, Mohammad Jafar Montazeri, según informó el domingo la agencia de noticias ISNA.

Este polémico cuerpo policial había detenido en septiembre a la kurda iraní Mahsa Amini, de 22 años, por no respetar el estricto código de vestimenta de Irán, que obliga a las mujeres a llevar el velo.

Su muerte desencadenó una oleada de protestas que obligó al régimen de la República Islámica a hacer algunas concesiones, como la supresión de la policía de la moral y la promesa de revisar la ley sobre el velo obligatorio.

Sin embargo, estos anuncios fueron considerados insuficientes por kurdos iraníes que se refugiaron en los territorios del Kurdistán iraquí, en el norte de Irak, muchos de ellos por motivos políticos.

El eslogan es: abolición del régimen

“El eslogan de los manifestantes no es la disolución de la policía de la moral”, recuerda Nachmil Abdi, que trabaja como vendedora en una tienda de zapatos para mujeres.

“Es cierto que una de las reivindicaciones es el final del velo obligatorio. Pero la principal demanda es la abolición del régimen”, añade esta mujer, de unos 30 años y que lleva el pelo recogido en un moño.

La periodista Soma Hakimzada, de 32 años, se muestra igual de poco entusiasmada con el anuncio de las autoridades iraníes, “que suelen recurrir al engaño”.

“No creo que a las mujeres les guste mucho este anuncio”, afirma esta militante de un partido de oposición kurdo iraní, que nació en el Kurdistán iraquí después de que sus padres se refugiaran allí.

Hakimzada confía en que esta medida no supondrá “un freno para las protestas”.

La represión de las manifestaciones provocó al menos 14.000 arrestos, según la ONU. Y las autoridades iraníes reconocieron la muerte de más de 300 personas.

Peregrinos musulmanes iraníes, entrevistados por la AFP en Najaf, ciudad santa del chiismo en Irak, también se mostraron poco entusiasmados con el anuncio, aunque por otros motivos.

“Si queremos disponer de una policía de la moral, esta debe utilizar palabras dulces”, sostuvo Wahid Sarabi, oriundo de la ciudad de Hamedan, en el oeste de Irán.

En caso contrario, “terminarán odiando la religión”, reconoció el peregrino, que reside actualmente en esta localidad del sur de Irak.

“En el islam, hay un principio que consiste en ordenar el bien e impedir el mal. (...) Esto debe hacerse guiando, a la gente, en lugar de reprimiendo, golpeando o insultando”, aseguró Sarabi, quien lleva una barba con un corte muy cuidado.

Yunis Radui, de 36 años, considera que se debe dejar a los “especialistas” que decidan sobre la conveniencia, o no, de una policía de la moral.

No obstante, recordó que “la ley en la República Islámica exige el respeto del hiyab, el velo islámico, y, por consiguiente, todos los ciudadanos deben respetarlo”.

Con información de AFP