El pasado viernes 3 de julio, Taylor Swift y Travis Kelce celebraron su boda en el Madison Square Garden, en el centro de Nueva York, uno de los escenarios más emblemáticos de la ciudad para la realización de grandes eventos.

Aunque el recinto es reconocido por albergar espectáculos y celebraciones de gran magnitud, no suele ser la opción más habitual para figuras de este nivel debido a su exposición al público y a los medios de comunicación.
Por ello, el lugar fue transformado por completo y protegido con un amplio dispositivo de seguridad para garantizar la privacidad de los invitados y evitar el acceso de la prensa y de los seguidores de la pareja.
Aunque la ceremonia se llevó a cabo bajo estricta reserva y aún se desconocen muchos de sus detalles, el despliegue logístico y las características del evento han dado lugar a estimaciones sobre el costo que habría tenido la celebración.
Según un informe de Forbes, la boda podría estar entre las más costosas de la historia, con un costo estimado de 20 millones de dólares, debido al amplio despliegue logístico y a la magnitud de la decoración del recinto.

De acuerdo con la revista financiera, solo los honorarios de los organizadores del evento habrían alcanzado los 5 millones de dólares. A esa cifra se sumaría un monto similar por la reserva del mítico recinto, donde la cantante se ha presentado en varias ocasiones.
Otro de los principales gastos habría sido la decoración del Madison Square Garden. Según contó George Stephanopoulos, presentador del programa Good Morning America, la pareja creó “un jardín dentro del Garden, lo cual era sencillamente magnífico”.

En los días previos a la ceremonia, medios estadounidenses reportaron la llegada de montacargas que descargaban desde semirremolques cajas y elementos decorativos etiquetados como “árboles” dentro del recinto. Con base en esos reportes, Forbes estimó que solo la decoración vegetal habría costado alrededor de 3 millones de dólares.
A ese monto se sumaría una cifra similar destinada al resto de la decoración utilizada durante la celebración, entre ella cortinas, candelabros, alfombras y otros elementos que transformaron el recinto para la ocasión.

Otro de los rubros con mayor inversión habría sido el servicio de catering y bar, cuyo costo pudo ascender a cerca de 1.250 dólares por persona. Al estimar una asistencia de unas 750 personas, este apartado habría alcanzado aproximadamente un millón de dólares.
Finalmente, el resto del presupuesto se habría destinado a la contratación de artistas para amenizar el evento y al despliegue logístico necesario para la producción de sus presentaciones.
No obstante, además de los gastos asociados con la boda, el informe de Forbes señala que la pareja también habría desembolsado cerca de 5 millones de dólares adicionales para cubrir el despliegue de oficiales del Departamento de Policía de Nueva York y las medidas de control del tráfico implementadas por el cierre de varias calles alrededor del recinto.

*Con información de AFP.
