El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró este miércoles que espera una visita “muy positiva” del presidente chino, Xi Jinping, a Washington durante el próximo mes de septiembre.

Aunque ninguno de los dos gobiernos ha confirmado oficialmente el viaje, Rubio dejó entrever que la Casa Blanca da por hecho que la visita se concretará.
El funcionario hizo estas declaraciones después de reunirse con el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, al margen de la cumbre de líderes del sudeste asiático celebrada en Manila.
“Creo que el presidente Xi tendrá una visita muy positiva cuando venga a Washington”, afirmó Rubio ante la prensa. El jefe de la diplomacia estadounidense añadió que durante su encuentro con Wang ambos abordaron ampliamente los temas que marcarán la agenda entre las dos potencias.

Aunque reconoció que Washington y Pekín mantienen “diferencias significativas”, destacó que “tendrán que trabajar en ellas”.
El encuentro entre Rubio y Wang se produjo apenas unos días después de que Estados Unidos criticara las acciones de China en el disputado mar de China Meridional y de que el presidente Donald Trump volviera a acusar a Pekín de interferir en las elecciones estadounidenses.

En respuesta, el Gobierno chino rechazó de forma categórica esas acusaciones. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, calificó las declaraciones de Trump como “puras invenciones”.
El mandatario estadounidense aseguró que China robó 220 millones de archivos de votantes y sugirió que Venezuela pudo manipular las máquinas de votación utilizadas en Estados Unidos.

Trump respaldó esas afirmaciones en un informe de la CIA que sostiene que, entre 2004 y 2020, los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro desarrollaron herramientas para cometer fraude electoral en Venezuela y tenían interés en emplearlas en territorio estadounidense.
“Son puras invenciones y calumnias maliciosas que desde hace mucho tiempo se ha demostrado que carecen de fundamento”, respondió Lin Jian durante una rueda de prensa. “China no tiene ningún interés en las elecciones estadounidenses y nunca ha interferido en ellas”, agregó.

A pesar de esos nuevos roces diplomáticos, Trump ha insistido en varias ocasiones en que mantiene una buena relación personal con Xi Jinping, incluso en medio de la creciente rivalidad geopolítica entre ambas potencias.
De concretarse el viaje, Xi regresaría a Estados Unidos por primera vez desde 2023, cuando participó en una cumbre durante la presidencia de Joe Biden. También visitó el país en 2015, durante el mandato de Barack Obama.
La de septiembre sería su primera visita oficial a Washington desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
*Con información de AFP.
