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Matanza de Uvalde: investigación muestra que Policía sí contaba con equipo para neutralizar al asesino

Pese a contar con los equipos, los oficiales no actuaron oportunamente. La investigación señala como responsable al jefe de la Policía local, Pete Arreondo.


Indignación ha despertado en la comunidad de Uvalde, Texas, la revelación de las más recientes pruebas en la investigación sobre los hechos que rodearon la masacre al interior de la escuela primaria de esa localidad el pasado 24 de mayo, donde 21 personas, 19 de ellos menores de edad, murieron tras el tiroteo perpetrado por un joven de 18 años identificado como Salvador Ramos.

Uno de los principales interrogantes tras la matanza, se refería a las razones por las que la Policía local solamente actuó una hora después de comenzado el tiroteo, para buscar neutralizar al atacante, situación que en su momento fue explicada por el cuerpo policial con el argumento de que no contaban con los equipos necesarios para hacer frente a la emergencia, y por ello debieron aguardar a la llegada de un grupo especial.

Sin embargo, el desarrollo de las investigaciones, ha evidenciado que, al parecer, los oficiales, han mentido con ese argumento, pues, el análisis de las cámaras de seguridad de la escuela evidenciaron que, varios minutos después del inicio del tiroteo en la escuela, en el lugar, se encontraban varios uniformados portando rifles y escudos balísticos, elementos que, sumados al entrenamiento que reciben los oficiales, hubiese sido suficiente para neutralizar a Ramos en menos de tres minutos.

Los detalles que despiertan la indignación, al evidenciar que la Policía hizo primar la seguridad de sus agentes sobre el deber de cumplir con su mandato de proteger a la población, hacen parte de un informe presentado al inicio de la presente semana por el Austin American-Statesman y KVUE, basadas en lo expuesto durante la investigación por Steve McCraw, jefe del Departamento de Seguridad Pública de Texas, en declaraciones a su vez retomadas por diversos medios como el The New York Post.

Según la recopilación de las pruebas, las imágenes de las cámaras de seguridad evidenciaron que, a las 11:52 a.m. del día de la matanza, hacían presencia en el interior de la escuela un grupo de uniformados portando rifles; situación que se presenta 19 minutos después del ingreso de Ramos a la escuela, a través de una puerta que, aunque debía estar con seguro, se encontraba sin él.

Con lo anterior, las autoridades pudieron evidenciar que, en efecto, existió una serie de irregularidades por parte de los uniformados a cargo del operativo, más aún, comandante jefe de policía del distrito escolar de Uvalde, Pete Arredondo, quien en su momento explicó la tardanza en la acción, justificándola en la falta de equipamiento adecuado, por lo que debían esperar al cuerpo especial.

Así, según medios estadounidenses, quedaría comprobado que Arreondo fue el responsable de impedir la acción oportuna, pues según lo evidenciado, los agentes en el lugar contaban con el equipamiento idóneo para poder reducir a Ramos en un corto tiempo, logrando minimizar la magnitud de la tragedia.

Las imágenes de las cámaras de seguridad de la escuela también fueron complementadas por las evidencias derivadas de las cámaras corporales de los agentes que tomaron parte en el operativo, en las que se evidencia que a las 12:03, un agente cuestionó la demora en el inicio de la operación, advirtiendo que ellos contaban con la protección para el desarrollo de la maniobra, explicando que “sí hay niños allí, tenemos que entrar”.

Pese a lo anterior, la incursión en el salón de clases solamente se lleva a cabo a las 12:46, cuando miembros del escuadrón Swat, fuerzan la puerta del salón en que se había desarrollado la matanza, y cuatro minutos después reportan el deceso del pistolero.

El informe señala entonces que la explicación dada en su momento por el jefe a cargo de la operación sería falsa, y que realmente la demora se habría debido a querer intentar abrir la puerta con llaves, y no con los equipos especializados que habrían reducido el tiempo de espera en favor de las víctimas.

En medio de la polémica, este miércoles, se conoció un comunicado firmado por el superintendente Hal Harrel, en el que aclara que, “debido a la falta de claridad que queda y al hecho de que se desconoce cuándo recibiré los resultados de las investigaciones, he tomado la decisión de colocar al jefe Arredondo en licencia administrativa a partir de esta fecha”.

De igual modo, en los últimos días, el alcalde de Uvalde, Don McLaughlin, anunció que desde su administración, se tomó la decisión de, como un acto para dejar atrás la matanza, y ayudar a los sobrevivientes a sobreponerse a lo ocurrido, demoler la escuela. “No le puedes pedir a un niño o a un profesor que vuelva a esa escuela. Nunca”, aclaró.