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OMS confirmó este miércoles cuántos casos de hepatitis aguda hay en el mundo

Ya se reporta la presencia de esta enfermedad que afecta a los niños en 34 países.


El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, anunció este miércoles que ya se han registrado más de 700 casos de hepatitis aguda en niños en 34 países y que 112 están bajo investigación.

En rueda de prensa, el dirigente de la organización sanitaria comentó que, “como mínimo”, 38 de esos niños afectados por esta hepatitis grave necesitaron un trasplante de hígado y 10 fallecieron. “Hasta la fecha no se ha detectado en ninguno de los casos los cinco virus de hepatitis conocidos”, recalcó.

A finales de mayo de este año, el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud (INS) confirmaron, a través de un comunicado, la detección del primer caso de hepatitis aguda grave de origen desconocido en el territorio nacional.

Se trata de un niño de dos años de edad diagnosticado con una hepatitis colestásica, que presentó falla hepática, con PCR positiva para Adenovirus y covid-19. “En este caso, como en otros reportados en el mundo, se manifestó el antecedente por SARS-CoV-2 y adenovirus”, aseguraron las entidades en el documento.

El menor de edad presentó un cuadro clínico que duró casi seis semanas, desde el inicio de los síntomas hasta su evolución favorable.

Por ahora, la evidencia parece dirigirse a una especie de hepatitis que hace que infecciones leves por adenovirus sean más graves o desencadenen un daño hepático y afecten el sistema inmune.

De acuerdo con organismos internacionales, como el Departamento de Salud de Nueva York y los Estados Unidos, la hepatitis aguda es una enfermedad que principalmente ataca al hígado, el órgano interno más grande del cuerpo humano. A esta afección también se le conoce como hepatitis de tipo A.

Aunque en estos últimos tiempos está afectando a los menores, ninguna persona está exenta de contraer esta enfermedad. Según los expertos, cualquier sujeto puede tener hepatitis aguda, pero hay un foco que tiene mayor riesgo, como:

  • Niños y adultos que viven en condiciones precarias donde las enfermedades abundan.
  • Personas drogadictas, ya sea porque se inyectan sustancias en su cuerpo o utilizan otros métodos.
  • Relaciones sexuales entre hombres.
  • Compañeros sexuales con personas infectadas.
  • Contacto doméstico de elementos personales con personas contagiadas.

Los especialistas de los Estados Unidos dicen que, en general, se transmite de persona a persona al ponerse en la boca un objeto, agua o alimentos, contaminado con las heces de la persona infectada con el virus de la hepatitis A. “Esta forma de transmisión se denomina vía feco-oral”.

“Es por esta razón que el virus se transmite con más facilidad en las regiones donde las condiciones sanitarias son pobres o donde no se siguen pautas apropiadas de higiene personal”, comparten.

Conjuntamente, los brotes de la enfermedad propagada por el agua no son frecuentes. Además, el virus no se transmite por contacto casual en la oficina, la fábrica o la escuela.

Aunque cada cuerpo suele comportarse de diferente forma, el órgano internacional que vela por la salud colectiva dice que el cuadro de síntomas o señales que se relacionan con esta enfermedad son: aparición súbita de fiebre, malestar, inapetencia, náuseas, dolor de estómago, orina oscura e ictericia (coloración amarilla de la piel y la parte blanca del ojo).

Usualmente, estos signos aparecen dentro de los 28 días después de la exposición, y el promedio va de 15 a 50 días. En adición, tiene un período de contagio que comienza alrededor de una semana o dos antes de la aparición de los síntomas.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que no existe un tratamiento específico para esta enfermedad. Es así como explican que su recuperación puede llegar a ser lenta y recomiendan evitar el consumo de medicamentos innecesarios, como el acetaminofén, el paracetamol y los medicamentos contra los vómitos.

Hay que mencionar que existe una vacuna contra la hepatitis, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, la aplicación de esta inmunización es segura, pero puede causar efectos secundarios leves como:

  • Dolor en el brazo por la inyección.
  • Dolor de cabeza.
  • Cansancio.
  • Fiebre.
  • Pérdida del apetito.

Los conocedores del área de la salud dictaminan que, para tener una mayor protección, los menores necesitan dos dosis de esta vacuna. Por lo general, la primera entre los 12 y 23 meses y la segunda seis meses después de la última dosis.

Respecto al coronavirus, Tedros ha recordado que el número de casos y muertes por esta causa sigue reduciéndose, pero ha advertido de que puede surgir una variante “muy peligrosa en cualquier momento” y todavía hay “muchas personas” que no están vacunadas.

Por ello, el director general de la OMS ha reiterado la necesidad de seguir concienciando a la población sobre la importancia de la vacunación y de que, además, se garantice “en todo el mundo” el suministro adecuado de vacunas.

*Con información de Europa Press