El presidente cubano Miguel Díaz-Canel advirtió este jueves que Cuba se defenderá militarmente ante cualquier ataque estadounidense y que está dispuesto a morir por su país, en su primera entrevista televisada concedida a un medio de comunicación de Estados Unidos. La conversación, realizada en La Habana con Kristen Welker del programa Meet the Press de NBC News, se produce en medio de la creciente presión del presidente Donald Trump contra el gobierno comunista de la isla.
“Si eso sucede, habrá combates, habrá lucha, nos defenderemos, y si tenemos que morir, moriremos, porque como dice nuestro himno nacional: ‘Morir por la patria es vivir’”, dijo Díaz-Canel a través de un traductor. El mandatario cubano también advirtió que una invasión “afectaría la seguridad de Cuba, de Estados Unidos y de la región”, y rechazó que hubiera “justificación alguna” para una agresión militar estadounidense contra la isla.

Pese al tono desafiante, Díaz-Canel dejó una puerta abierta al diálogo. “Antes de tomar esa decisión, que es tan irracional, existe una lógica, es decir, la lógica del diálogo, la de entablar conversaciones, debatir y tratar de alcanzar acuerdos que nos alejen de la confrontación”, dijo.
Ante la pregunta de si era posible llegar a un acuerdo con Trump, respondió: “Creo que el diálogo y los acuerdos con el gobierno estadounidense son posibles, pero son difíciles.” Añadió que no ha hablado con el secretario de Estado Marco Rubio y que no lo conoce.

Welker presionó a Díaz-Canel sobre las exigencias que Washington ha planteado públicamente: liberación de presos políticos, elecciones multipartidistas y reconocimiento de sindicatos y libertad de prensa. El mandatario respondió que nadie le ha formulado esas demandas formalmente y que el sistema político cubano “no está en negociación con Estados Unidos”.
Sobre los presos políticos, rechazó que se les calificara como tales y negó que en Cuba se encarcele a quienes critican la revolución. “Esta narrativa que se ha creado, esa imagen de que cualquiera que hable en contra de una revolución es encarcelado, es una gran mentira”, dijo.

Welker le preguntó específicamente por el caso del rapero Maykel Osorbo, ganador de un Grammy Latino preso desde 2021 por escribir una canción de protesta; Díaz-Canel no se comprometió a liberarlo. Organizaciones como PEN International y Amnistía Internacional han pedido su excarcelación.
A lo largo de la entrevista, el presidente cubano atribuyó la crisis energética, la escasez y la pobreza que enfrenta la isla al embargo económico estadounidense de 67 años, al que calificó de “genocida y cruel”. Cuando se le preguntó si Cuba asumiría responsabilidad por su situación y reformaría su sistema económico, respondió que eso “no tiene nada que ver con el sistema político”.

Welker también le preguntó por qué Cuba no ha emprendido reformas como otros países de partido único, como Vietnam o China; Díaz-Canel volvió a citar el embargo y la posición geográfica de la isla, a 90 millas de Estados Unidos.
En medio de la grave crisis de combustible que vive Cuba, agravada por la interrupción del suministro venezolano tras la captura de Nicolás Maduro, Díaz-Canel hizo un llamado inusual a los empresarios estadounidenses: “Estamos abiertos a la inversión extranjera en Cuba en la exploración y perforación petrolera. Esa será una oportunidad para los empresarios y empresas estadounidenses que puedan venir y participar en el sector energético.” La ley estadounidense prohíbe ese tipo de inversiones, aunque el Departamento del Tesoro puede otorgar licencias especiales.

La Casa Blanca respondió el mismo jueves. Un funcionario dijo que la administración está hablando con Cuba, que sus líderes “quieren llegar a un acuerdo y deberían hacerlo”, y que Trump cree que sería “muy fácil de lograr”. El funcionario también describió a Cuba como “una nación en decadencia cuyos gobernantes han sufrido un duro revés con la pérdida del apoyo de Venezuela”.
Díaz-Canel cerró con una advertencia sobre la desconfianza que genera la estrategia diplomática de Washington: “Estados Unidos ha estado entablando conversaciones con otros países, y mientras estas negociaciones estaban en marcha, los ha atacado, y todo esto genera mucha desconfianza.”
