El mundo político peruano se vio conmocionado este jueves con la noticia de que la Fiscalía le abrió una investigación al primer ministro, Alberto Otárola Peñaranda, por presunta corrupción.
El presidente del Consejo de Ministros habría incurrido en el delito durante la contratación de una empleada en Devida, entidad encargada enfocada en la lucha contra las drogas.
En un trino en su cuenta de X, la Fiscalía de la Nación anunció que “inició investigación preliminar contra Luis (Alberto) Otárola, presidente del Consejo de Ministros, como presunto instigador del delito de colusión, modalidades simple y agravada, en agravio del Estado; por la supuesta contratación de Rosa Rivera Bermeo en Devida”.

¿Relaciones peligrosas?
La polémica se encendió el pasado 17 de septiembre, luego de que el programa Panorama revelara que Rosa Rivera y Yaziré Pinedo, obtuvieron puestos en instituciones públicas tras reunirse con Otárola en diciembre de 2022 y marzo de 2023.
El 2 de marzo pasado, aseguró Panorama, el primer ministro y Rivera tuvieron un encuentro de media hora en la sede de la Presidencia del Consejo de Ministros. A las dos semanas, ella firmaba dos contratos con Devida por 27.000 soles, es decir, casi 7.000 dólares al cambio actual.

Sobre Yaziré Pinedo, el programa de televisión afirmó que ella y el ministro se vieron días antes de que él pasara de ser ministro de Defensa a Primer Ministro, en diciembre del año pasado. A las pocas semanas ella se hacía con un contrato por 53.000 soles, más de 13.500 dólares de hoy.
Dos días más tarde, primer ministro refutó las acusaciones con estas declaraciones a la cadena radial RPP: “No se ha cometido ningún acto irregular. Ahora se está cuestionando que los ministros se reúnan con quienes vana a trabajar en los ministerios de ellos. ¿Qué cosa quieren? ¿Que existan reuniones clandestinas? ¿Qué tiene de malo que un ministro se reúna con una persona para ver cuál es su currículum, cuáles son sus documentos?”.

Otros investigados
Pero, el primer ministro no es el único involucrado en esta investigación de la Fiscalía, sino que también cobija a Carlos Figueroa, presidente ejecutivo de Devida, así como al gerente general de la entidad, Martín Villafuerte, quienes habrían incurrido en colusión simple y agravada, respectivamente.
De estos cargos también es sospechosa Rosa Rivera, cuya inocencia también ha defendido el primer ministro en sus declaraciones.
“No ha habido ningún hecho irregular, y esto lo puedo acreditar también por la dignidad de estas personas”, insistió Otárola.

Los nexos del primer ministro con Devida no son nuevos, ya que fue su presidente de 2014 a 2016. Además, la institución, cuyo nombre completo es Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas, está adscrita a la Presidencia del Consejo de Ministros, que tiene entre sus funciones la implementación de la lucha contra las sustancias ilícitas en el país.
De 56 años, Alberto Otárola ha sido ministro de Defensa en dos ocasiones. La primera, entre 2011 y 2012, durante el gobierno de Ollanta Humala, y la segunda, en 2022, por solo 11 días, justo antes de asumir como primer ministro.
