mundo

¿Qué incluye el proyecto de Joe Biden sobre el clima y la salud en Estados Unidos?

Este proyecto supondrá la mayor inversión de la historia de Estados Unidos en la lucha contra el cambio climático.


Luego de 18 meses de negociaciones, el Senado de Estados Unidos aprobó este domingo, 7 de agosto, un ambicioso plan de Joe Biden para el clima y la salud, ofreciendo una significativa victoria al presidente, a menos de 100 días de las cruciales elecciones.

Solo con sus votos, los demócratas adoptaron este programa de 430.000 millones de dólares de inversiones, que retornará a la Cámara de Representantes para una votación final, antes de ser promulgado por Biden. Biden celebró la decisión del senado y reconoció que no todos están contentos con el resultado final.

“Ha requerido muchos acuerdos”, dijo Biden en un comunicado en el que agregó que “la Cámara de Representantes debería aprobarla lo antes posible y estoy deseando firmarla para que se convierta en ley”.

Cientos de miles de millones de dólares para proyectos de energía limpia, abaratamiento de los medicamentos recetados y nuevos impuestos a las empresas son algunas claves del plan de inversiones del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que el Senado trata desde este sábado. Por eso revisamos algunos de los puntos clave del proyecto.

Este proyecto supondrá la mayor inversión de la historia de Estados Unidos en la lucha contra el cambio climático. En lugar de intentar castigar a las empresas estadounidenses más contaminantes, el proyecto ofrece incentivos financieros para alejar a la mayor economía del mundo de los combustibles fósiles.

Para ello, se concederán créditos fiscales a productores y consumidores de energía eólica, solar y nuclear. Una vez en vigencia, la legislación asignaría hasta 7.500 dólares en créditos fiscales a cada estadounidense que compre un vehículo eléctrico. Quienes instalen paneles solares en sus tejados, tendrán un subsidio del 30 % del costo.

Unos 60.000 millones de dólares se destinarían a la fabricación de energías limpias, desde turbinas eólicas hasta el procesamiento de los minerales necesarios para las baterías de los coches eléctricos.

La misma cantidad se asignaría a impulsar la inversión en comunidades desfavorecidas, especialmente con subvenciones para la renovación de viviendas. El objetivo es mejorar la eficiencia energética y el acceso a medios de transporte menos contaminantes.

Grandes inversiones están previstas para proteger a los bosques de los incendios y para las zonas costeras que sufren por las consecuencias de devastadores huracanes.

El proyecto pretende ayudar a Estados Unidos a reducir sus emisiones de carbono en un 40% para 2030, en comparación con los niveles de 2005.

Fondos para la salud

El segundo aspecto clave de la legislación es reducir las enormes disparidades en el acceso a la atención sanitaria en todo Estados Unidos, sobre todo frenando los precios disparados de los medicamentos vendidos con receta.

Medicare, el seguro médico para los mayores de 65 años o de ingresos modestos, podría negociar los precios de ciertos medicamentos directamente con las farmacéuticas, lo que probablemente permitiría mejores precios.

El plan requeriría a las empresas farmacéuticas ofrecer reembolsos a determinados medicamentos si sus precios suben más rápido que la creciente inflación estadounidense.

Impuesto a las empresas

Junto a esas grandes inversiones, la llamada ‘Ley de Reducción de la Inflación’ buscaría reducir al mínimo el déficit federal con un impuesto del al menos 15% a las ganancias de las empresas cuando superen los 1.000 millones de dólares.

El nuevo impuesto pretende evitar que algunas empresas utilicen paraísos fiscales para pagar mucho menos de lo que teóricamente deben. Según algunas estimaciones, la medida podría generar más de 258.000 millones de dólares de ingresos fiscales en los próximos 10 años.

*Con información de AFP.