El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, lanzó una advertencia y aseguró que habrá una “respuesta militar a gran escala” por parte de Rusia en el caso de que Europa “cumpla sus amenazas” y ataque a su país.
“Si Europa de repente cumple con sus amenazas, se prepara para la guerra contra nosotros y lanza un ataque contra la Federación Rusa, entonces, como ha dicho (el presidente ruso, Vladimir Putin), no será una operación militar especial, (sino) una respuesta militar a gran escala empleando todos los medios disponibles, conforme a los documentos de doctrina militar pertinentes”, dijo Lavrov en una entrevista con la cadena de televisión rusa NTV.
Lavrov ha insistido así en que Rusia está realizando una operación militar especial en Ucrania, pero no tiene ninguna intención de atacar “ninguna parte de Europa”. “No tenemos absolutamente ninguna necesidad de eso”, aseguró.

Rusia primero apoyó a las milicias separatistas del este de Ucrania desde 2014 y posteriormente intervino militarmente de forma más directa desde 2022 y se anexionó territorios del este del país.
Por otro lado, el gobierno de Putin reiteró pocos días antes su rechazo al despliegue de tropas extranjeras en Ucrania en el marco de un eventual acuerdo de paz, asegurando que este escenario resulta “categóricamente inaceptable” para Moscú.

“Rusia ha dejado claro en repetidas ocasiones que la presencia de tropas occidentales en territorio ucraniano, bajo cualquier bandera, amenaza nuestra seguridad. Consideraremos a estas tropas como objetivos militares legítimos”, dijo la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, en declaraciones recogidas por la agencia estatal rusa TASS.
La portavoz ha insistido en la versión rusa del conflicto en Ucrania, recordando que “fue la expansión desenfrenada del espacio geopolítico de la OTAN” lo que provoco la guerra en Ucrania.
“Esto se ha convertido en una de las causas fundamentales del conflicto. Sin eliminarlo, su resolución es imposible”, dijo.
Zajarova ha reiterado que Rusia tratará de resolver esta cuestión “por medios militares o políticos”, detallando que Moscú propone “varias opciones” para avanzar.
En el marco de las garantías vinculantes que la Coalición de Voluntarios ofrecerá a Ucrania, Reino Unido y Francia se han comprometido al envío de tropas a territorio ucraniano para reforzar a Kiev una vez acabe la guerra y disuadir cualquier futura agresión rusa.

Moscú ha advertido que considerará este despliegue como “una intervención extranjera” y “una amenaza directa para la seguridad” del país, por lo que ha señalado que “todas” las unidades e instalaciones extranjeras en Ucrania “serán consideradas objetivos militares legítimos de las Fuerzas Armadas de Rusia”.
*Con información de AFP y Europa Press.










