El Kremlin afirmó el viernes que está dialogando con Cuba, país aliado de Moscú, sobre las maneras de ayudar a la isla sometida a un bloqueo petrolero estadounidense, aunque se negó a comentar las informaciones sobre una entrega secreta de combustible de origen ruso.
“Estamos en contacto constante con las autoridades cubanas, con nuestros amigos cubanos, y hablamos con ellos sobre las formas de ayudar a Cuba en la difícil situación en la que se encuentra”, declaró el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa diaria. “Es todo lo que puedo decir al respecto”, añadió, en respuesta a una pregunta de la AFP.

Según el servicio de seguimiento marítimo Windward, un petrolero se dispone a entregar clandestinamente “de aquí a unos días” gasóleo de origen ruso a Cuba si consigue llegar a la isla.
El Sea Horse, con bandera de Hong Kong y que no está sujeto a sanciones, transportaría, según Windward, unos 190.000 barriles de gasóleo ruso, cargado desde otro buque frente a las costas de Chipre a principios de febrero.

Cuba no ha importado petróleo desde el 9 de enero, fecha de la última entrega por parte de México, antes de que este interrumpiera sus envíos de carburantes bajo la presión del presidente estadounidense Donald Trump. Estados Unidos bloquea el abastecimiento energético de Cuba tras haber derrocado en enero a su principal aliado, el dirigente venezolano Nicolás Maduro. Los 9,6 millones de habitantes de la isla sufrieron el último apagón general a principios de esta semana.

Un petrolero ruso, que sí figura en la lista de sanciones occidentales y transporta más de 700.000 barriles de petróleo, también se dirigiría a Cuba, según los datos de la plataforma de seguimiento marítimo Kpler. El gobierno estadounidense, que recientemente ha flexibilizado sus sanciones contra el petróleo ruso, subrayó el jueves que sigue prohibiendo la entrega a Cuba de hidrocarburos procedentes de Rusia.
Las sanciones occidentales contra el petróleo ruso se adoptaron con el fin de cortar los recursos del país en guerra contra Ucrania. Moscú y La Habana, que cooperan estrechamente desde la época soviética, han reforzado sus vínculos desde que Rusia lanzó su ofensiva a gran escala contra Ucrania en 2022.

En febrero, el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, aseguró en Moscú a su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, la “solidaridad” de Rusia con Cuba en el contexto del embargo petrolero estadounidense, sin desvelar medidas concretas.
El papel del Sea Horse
“Si el buque cisterna llega, o cuando lo haga, será la primera entrega de productos refinados a la isla desde principios de enero”, informó en su página web la empresa de inteligencia marítima Windward.
El Sea Horse fue cargado en Chipre a principios de febrero, según Windward. Después el buque indicó que su destino era La Habana, aunque luego aseguró que se dirigía a “Gibraltar para recibir órdenes” debido a los controles de los cargamentos que llegan a la isla.

Tras navegar por el Atlántico entre mediados y finales de febrero, el Sea Horse se detuvo a unos 2.500 kilómetros de las aguas cubanas y comenzó a ir a la deriva a menos de 2 kilómetros por hora para hacer creer que “no estaba bajo control”.

Windward señaló que el buque también incurrió en otras “prácticas de navegación engañosas”, como apagar sus sistemas de identificación automática (AIS), una señal similar al GPS usada para evitar colisiones en alta mar. El buque carece de un seguro de una compañía occidental, “otro indicio de que está involucrado en la elusión de sanciones”, según Windward.
El petrolero ruso Anatoly Kolodkin, sancionado por Washington, se dirige a la isla caribeña con 730.000 barriles de crudo a bordo, según informó el miércoles la empresa de análisis marítimo Kpler. El jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Francis Donovan, dijo este jueves a congresistas que Washington no ha detectado “un reabastecimiento activo de los rusos” a Cuba.
“Lo que estamos siguiendo ahora mismo es un destructor con un buque cisterna de apoyo... que se dirige a Cuba para una escala en puerto”, afirmó. Donovan dijo que probablemente el buque cisterna estaba suministrando combustible al destructor y que, si en cambio lo entregara a Cuba, “no tendría un impacto a gran escala”.
*Con información de AFP
