Entrevista

“Tener el poder significa poder construir verdades”: el periodista y escritor mexicano Ricardo Raphael habla con SEMANA

El escritor mexicano Ricardo Raphael asegura que el caso Wallace demuestra que “nos está ganando la demagogia punitiva” y que, “cuando la política domina la justicia, el más poderoso gana siempre”.

GoogleSiga las noticias internacionales en Discover para conocer los hechos globales de hoy

30 de mayo de 2026 a las 12:45 a. m.
Ricardo Raphael, periodista y escritor mexicano.
Ricardo Raphael, periodista y escritor mexicano. Foto: Notimex via AFP

SEMANA: ¿Cómo explicaría lo que pasó con el caso Wallace y por qué es tan importante en México?

RICARDO RAPHAEL: Este supuesto secuestro ocurrió en 2005 en una época en que había una ola muy grave de secuestros. El 25 por ciento de las pólizas de secuestro en el mundo se cobraban en México. En ese momento, una mujer se volvió famosa porque inventó un secuestro y el asesinato de un hijo en un contexto donde había muchas víctimas reales de esa criminalidad.

Duro golpe al Cartel de Sinaloa: México captura a un sobrino del “Chapo” Guzmán, solicitado por EE. UU.

Ella era publicista y tenía vallas espectaculares en la Ciudad de México. Logró fama cuando puso en esas vallas los rostros de los supuestos secuestradores. La opinión pública los juzgó de inmediato sin esperar a que los tribunales dictaran sentencia.

Ese episodio le fue entregando cada vez más fama y poder. Se volvió vocera muy cercana a la Presidencia, obtuvo el Premio Nacional de Derechos Humanos, fue candidata a alcaldesa de la Ciudad de México. Propuso la pena de muerte, castrar a presuntos pedófilos, meter al Ejército en tareas de policía. El fenómeno Wallace fue creciendo a tal punto que a nadie se le ocurría pensar que el supuesto secuestro era falso.

“Tener el poder significa poder construir verdades”_3
Foto: AFP

SEMANA: ¿Qué lo llevó a investigar este caso a fondo?

R.R.: El tema de la justicia en nuestros países me ha llamado mucho la atención. Es una justicia gobernada por el clasismo y el machismo, donde las influencias pesan mucho a la hora de dictar sentencias. Cuando el caso pasó frente a mis narices, pensé: aquí tengo un lienzo sobre el cual pintar.

Escribí una columna en la revista Proceso. La señora Wallace respondió molesta y la invité a una entrevista en televisión. Ahí me soltó una mentira enorme, sin ningún empacho. Dos días después me buscó una familiar de la señora para denunciar precisamente esa mentira. Y me dije: si me mintió en televisión pública, ¿en qué más no habrá mentido?

Conmoción por caso parecido al de Yulixa Toloza: mujer desapareció en México tras liposucción y familiares confirman fatal desenlace

El tema era la paternidad biológica de su hijo, clave porque entre las evidencias había una gota de sangre con un 99 por ciento de coincidencia en ADN con un hombre que no era el padre de Hugo. Cuando el verdadero padre me buscó, supe que ahí estaba la grieta. Al tirar del hilo, encontré una enorme cantidad de mentiras fabricadas una por una para convertir a esta mujer en el personaje relevante de la vida política mexicana en que se convirtió.

SEMANA: ¿Qué encontrará el lector en el libro más allá de las investigaciones conocidas?

R.R.: Tienes un caso que el periodismo fue clarificando con el tiempo, pero al mismo tiempo una narración de cómo se producen las noticias falsas en nuestra época. Esta es una historia de cómo ocurren esas conspiraciones, cómo se alían el poder político, el económico y el de la justicia para engañarnos.

No es un caso único mexicano ni latinoamericano; es algo que está llevando, sistemáticamente, a gente inocente a las cárceles y dejando a criminales actuar con impunidad. ¿Por qué crece el crimen si cada vez metemos a más gente a la cárcel? Este caso exhibe cómo las autoridades corrompidas fabrican casos contra inocentes para dejar margen de actuación a los verdaderos criminales.

El caso de Isabel Miranda de Wallace se refiere a la desaparición y presunto secuestro de su hijo que se convirtió en un escándalo judicial.
Isabel Miranda de Wallace. Foto: Notimex via AFP

Sin revelar el final, la señora Wallace fabricó este crimen para ocultar uno mayor, los vínculos de su hijo con el crimen organizado. Metieron gente inocente para proteger al verdadero criminal. Esto no ocurrió solo en México. Está ocurriendo hoy en Colombia, en Chile, en Ecuador. Nos está ganando la demagogia punitiva como bandera ideológica.

¿Qué es lo que hace Bukele? Pacta con los jefes de las pandillas y, a partir de ese acuerdo, mete a los segundos y terceros en la cárcel, los exhibe desnudos, con tatuajes. Pero el pacto fue con sus jefes. A eso es a lo que llamamos la mafia política. Y lo que hace Bukele es exactamente lo que hizo la señora Wallace con Felipe Calderón.

Padres mexicanos deportados logran reencontrarse con su hijo enfermo un día antes de su muerte

SEMANA: ¿Es una historia de personas corruptas o de un sistema que funciona así?

R.R.: Esto es un sistema diseñado como instrumento de la política. Desde el momento en que la justicia se subordina a la política, quien domine la política domina el sistema de justicia. Quiero usar con cuidado la palabra “corrupción”: no me refiero solo al dinero que le das a un funcionario. Cuando algo es del sistema de justicia y entra la política, se corrompe la naturaleza misma de la justicia.

Eso ya no es solo un problema de México. La corrupción de la justicia por medio de la política está inundando los sistemas judiciales de todo el mundo. Nunca como ahora tener el poder ha significado poder construir verdades o establecer sentencias.

SEMANA: ¿Cuál fue el factor clave sin el que este caso no habría sido posible: el dinero, el poder político o los medios?

R.R.: Fue una secuencia. En primera instancia, Isabel Miranda tenía mucho dinero para comprar voluntades. Luego amenazó a los fiscales con exhibirlos en las vallas si no llevaban la investigación en el sentido que ella quería. La autoridad mordió el anzuelo.

El Gobierno de México confirmó la existencia de una “investigación internacional” en contra del expresidente mexicano Felipe Calderón por presunto tráfico de armas.
Felipe Calderón, expresidente de México. Foto: Twitter/@FelipeCalderon

Cuando se colocaron las vallas, ella misma no calculó el fenómeno mediático que desató. De pronto había una madre coraje que hostigaba a las autoridades y eso la convirtió en un monstruo mediático. Con Calderón hubo un intercambio concreto y es que él entró con un margen muy pequeño de votos, necesitaba legitimidad social, e Isabel Miranda se la prestó. A cambio, él le entregó las llaves del Estado mexicano.

Poder económico, mediático y político se juntaron de tal forma que ella ya tenía la capacidad de mover la voluntad de los jueces. Ese conjunto era imbatible frente a víctimas que no tenían ningún poder.

SEMANA: ¿Cuál es el punto débil del Gobierno mexicano frente a la corrupción ligada al crimen organizado?

R.R.: El Estado mexicano es incapaz de procesar a los políticos vinculados con el crimen organizado. Durante muchas décadas hemos detenido capos, pero son muy pocos los expedientes en que se conecta a ese líder mafioso con el político que lo protegió. La única manera en que el Gobierno mexicano podría salir con la frente en alto es procesar, a través de sus propias instituciones, a esos políticos.

El problema es que muchos de ellos le han llevado votos a Morena, al partido gobernante. No defiendo las actitudes intervencionistas de Trump, pero tampoco puedo negar que, si un crimen cometido en México tiene consecuencias en Estados Unidos, los tribunales estadounidenses tienen facultades para investigarlo.

Siendo que el fenómeno es transnacional, debería haber cooperación internacional entre los países afectados. Si los Gobiernos de Colombia, Ecuador, Bolivia, México y Estados Unidos trabajaran juntos, estas organizaciones no tendrían futuro. Su futuro se alimenta, precisamente, de las fracturas entre los Gobiernos de las Américas.

Proveniente de la academia, Claudia Sheinbaum se convirtió en la primera mujer en llegar a la Presidencia de México en 200 años.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México. Foto: AFP

SEMANA: ¿Por qué la sociedad cree tan fácilmente versiones llenas de mentiras?

R.R.: Las generaciones más jóvenes están mucho más protegidas; es más difícil engañarlas. La generación previa era más crédula: si lo dijo el noticiero de la noche, si salió en primera plana, no podíamos más que creerlo.

En las ciudades tenemos una visión infantil según la cual la Policía debe ser como un brazo del sistema de limpieza: recogen a los criminales y los tiran en los basureros carcelarios. Las cárceles están llenas de gente inocente acusada por su forma de vestir, por un tatuaje o por su edad. Esa visión solo se abandona cuando nos toca de cerca.

Video| Asaltaron en vivo a periodista deportivo en México: denunció que buscar ayuda en la Fiscalía fue “un terror”

La única manera de combatir la demagogia punitiva es con poblaciones más suspicaces y mejor formadas en cultura jurídica para que la próxima vez que suban a alguien en una valla publicitaria la gente sepa que eso es una vulneración de la presunción de inocencia.

Ahí está el debate entre los que creen que la máquina limpiadora de criminales es lo que necesitamos y los que creemos que para eso están el proceso, la justicia y las leyes. Si no se cumple ese proceso, lo que se produce no es verdad jurídica, sino la mentira jurídica que gobierna nuestros sistemas de justicia.