Ecuador volvió a imponer restricciones a la movilidad nocturna en nueve provincias como parte de la estrategia del presidente Daniel Noboa para enfrentar la creciente violencia y las actividades del crimen organizado en el país.

La medida establece un toque de queda durante 15 días, entre el 3 y el 18 de mayo, con restricciones a la circulación desde las 23:00 hasta las 05:00. La decisión afecta a cerca de 12 millones de habitantes en territorios considerados críticos por las autoridades.
Entre las provincias incluidas se encuentran Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos. Además, la disposición alcanza zonas específicas de otras provincias, incluida Quito.

El anuncio representa una ampliación de las restricciones que ya habían sido implementadas en marzo en varias provincias ecuatorianas. En ese momento, el Ejecutivo decretó un toque de queda nocturno en Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas como parte de una ofensiva contra las organizaciones criminales.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, visitó Ecuador en el marco del fortalecimiento de la cooperación en seguridad con el presidente Daniel Noboa.
Durante su encuentro en Quito, Rubio anunció que Washington buscará gestionar 45 millones de dólares adicionales para apoyar la lucha ecuatoriana contra el narcotráfico y el crimen organizado, además de entregar un guardacostas y cinco embarcaciones interceptoras.
Asimismo, Estados Unidos designó a la banda Los Tiguerones como organización terrorista extranjera, en una muestra del estrechamiento de la alianza entre ambos países.

Según el Gobierno, la primera experiencia permitió reducir los indicadores de violencia durante el periodo de restricción, argumento utilizado para ampliar la medida a nuevos territorios. Sin embargo, la estrategia también ha despertado cuestionamientos sobre su efectividad a largo plazo.
Durante el anterior toque de queda, la mayoría de los homicidios registrados ocurrió fuera del horario de restricción, lo que ha alimentado el debate sobre la capacidad de las organizaciones criminales para modificar sus operaciones frente a las medidas de seguridad.
Somos uno de los países más comprometidos con la lucha contra el crimen trasnacional. 🇪🇨💪🏼 pic.twitter.com/Bxmsf2YIf0
— Presidencia Ecuador 🇪🇨 (@Presidencia_Ec) September 9, 2026
La decisión también generó preocupación entre sectores productivos, comerciales y turísticos. La nueva restricción no contempla excepciones para varias actividades económicas, por lo que empresarios y exportadores advirtieron sobre posibles afectaciones en las cadenas de transporte, la movilización de trabajadores y el cumplimiento de compromisos comerciales.
Ecuador atraviesa desde hace varios años una profunda crisis de seguridad, marcada por el fortalecimiento de organizaciones vinculadas al narcotráfico y el aumento de los homicidios.
Noboa ha convertido el combate militar contra el crimen organizado en uno de los principales ejes de su administración. Desde que asumió el poder, su Gobierno ha recurrido de manera reiterada a estados de excepción, despliegues militares y restricciones a la movilidad.

La nueva medida se suma a una serie de toques de queda decretados durante su mandato. Aunque las autoridades defienden estas decisiones como necesarias para recuperar el control territorial, persisten las dudas sobre si las restricciones nocturnas lograrán frenar una violencia que continúa siendo uno de los mayores desafíos para Ecuador.
