El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el martes la detención de seis personas y la citación de otras siete por los daños registrados en el estanque reflectante del Monumento a Lincoln, en Washington, una de las estructuras más emblemáticas de la capital estadounidense.
“Seis personas han sido arrestadas y siete han recibido citaciones por los daños causados al ahora hermoso estanque reflectante de nuestro país. La hendidura de 107 metros, hecha con un cuchillo muy afilado o navajas, en realidad consiste en numerosos cortes a lo largo de 107 metros. Fue un acto deliberado y delictivo”, aseguró Trump en redes sociales.
Trump agregó que “un pequeño área del fondo” del estanque “fue cortada y levantada con fuerza, dejando bordes irregulares”, lo que, según afirmó, evidenciaría una acción intencional.
La controversia surge en medio de un proyecto de rehabilitación impulsado por el mandatario, con un costo cercano a los 14 millones de dólares.

La iniciativa buscaba renovar el estanque antes de las celebraciones por el 250 aniversario de Estados Unidos e incluyó pintar de azul el fondo de la estructura para mejorar el reflejo de los monumentos que la rodean.
No obstante, poco después de su reapertura, el agua adquirió una tonalidad verde debido a la proliferación de algas y comenzaron a observarse fragmentos del revestimiento flotando en la superficie.
Pese a las acusaciones de Trump, reportes publicados por The New York Times ponen en duda que los daños hayan sido consecuencia de un acto de vandalismo.

De acuerdo con documentos revisados por el diario, el estanque había sido vaciado, sellado nuevamente y rellenado antes del 5 de junio como parte de las obras de rehabilitación.
Cuatro días después, trabajadores del Servicio de Parques Nacionales detectaron agujeros, grietas, desprendimiento de material y cortes en algunas secciones de la espuma utilizada en la estructura.

La causa de esos daños sigue sin estar clara. Aunque un informe de la Policía de Parques de Estados Unidos, fechado el 9 de junio, describió las afectaciones como “cortes con una navaja de afeitar” a lo largo de un tramo de unos seis metros, las autoridades aún no han presentado pruebas que respalden esa hipótesis.
Según The New York Times, otros documentos mencionan dos cortes de cuchilla de cerca de 50 metros de longitud, aunque tampoco explican cómo se produjeron.

Pese a ello, Trump aseguró que el estanque reflectante “luce tan hermoso como puede”. Además, informó que una amplia zona de césped está siendo reemplazada y adelantó que las autoridades drenarán parte del agua “justo antes o después del 4 de julio” para realizar una reparación definitiva.
Horas más tarde, durante una comparecencia ante la prensa en Pensilvania, el mandatario volvió a referirse al tema.
“El estanque reflectante es fantástico” y “precioso”, afirmó. “Pero alguien entró con un cuchillo y lo cortó (…) algo realmente horrible. Y destrozaron el césped, pusieron una gran cantidad de césped nuevo. Lo destrozaron. Así que lo están arreglando todo, pero es una pena”.
*Con información de EuropaPress.
