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Ucrania aseguró que mató a 50 soldados rusos y abatió cinco aviones y un helicóptero en defensa del país - Foto: AP.

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Ucrania aseguró que mató a 50 soldados rusos y abatió cinco aviones y un helicóptero en defensa del país

Las autoridades ucranianas cerraron el espacio aéreo a la aviación civil por motivos de seguridad, mientras que Rusia cerró el transporte marítimo en el mar de Azov, que comunica ambos países.

El ejército ucraniano afirmó que mató a unos “50 ocupantes rusos” en la región de Lugansk (este), en las primeras horas de la invasión rusa, que se dio en la madrugada de este jueves con bombardeos en todo el país ―incluida la capital― e incursiones terrestres en varios puntos del territorio.

“El 24 de febrero, cerca de 50 ocupantes rusos fueron liquidados cerca de la localidad de Shchastia”, en el este de Ucrania, dijo el Estado mayor del ejército en un comunicado. Los ucranianos usan el término “ocupante ruso” tanto para referirse a un soldado ruso como a los combatientes separatistas prorrusos del este del país.

Además, fueron abatidos cinco aviones y un helicóptero en el este del país. Las autoridades ucranianas cerraron el espacio aéreo a la aviación civil por motivos de seguridad, mientras que Rusia cerró el transporte marítimo en el mar de Azov, que comunica ambos países.

El lunes pasado el presidente de Rusia, Vladimir Putin, había reconocido la independencia de las “repúblicas” separatistas de Donetsk y Lugansk y cuestionó la propia legitimidad de la existencia de Ucrania.

El inicio de la invasión fue condenado firmemente por gran parte de la comunidad internacional y por Kiev, que rompió sus relaciones diplomáticas con Moscú, y prometió defenderse, al tiempo solicitaba ayuda internacional para que se fuerce a Moscú a respetar la paz.

Los esfuerzos diplomáticos de las últimas semanas y la imposición de sanciones occidentales contra Rusia no bastaron para disuadir al presidente ruso, Vladimir Putin, que había desplegado entre 150.000 y 200.000 tropas a lo largo de las fronteras de Ucrania desde hacía semanas.

He tomado la decisión de una operación militar”, declaró el mandatario en un discurso televisado de madrugada, asegurando que no buscaba la “ocupación”, sino “una desmilitarización y una desnazificación” de Ucrania y la defensa de los rebeldes prorrusos del este del país.

Poco después empezaron a escucharse explosiones en varias ciudades de Ucrania, desde Kiev hasta Járkov, su segunda ciudad en la frontera con Rusia; pero también en Odesa o Mariúpol, a orillas del mar Negro y el mar de Azov.

Agentes de policía inspeccionan los restos de un misil que cayó en la calle en Kiev.
Agentes de policía inspeccionan los restos de un misil que cayó en la calle en Kiev. - Foto: REUTERS

Las sirenas de aviso de bombardeos se activaron en la capital, en Odesa y en Leópolis (Lviv), donde Estados Unidos y otros países habían desplazado sus embajadas.

El ejército ruso aseguró que estaba atacando instalaciones militares ucranianas con “armas de alta precisión”, reivindicando que habían destruido los sistemas de defensa antiaérea y haber dejado “fuera de servicio” las bases aéreas de Ucrania.

El ejército ruso dijo, además, que los separatistas del este están avanzando y tomando el control de territorios.

Las primeras bajas

Kiev anunció que más de 40 soldados y una decena de civiles ucranianos murieron. También confirmó que ya hubo incursiones terrestres de las fuerzas rusas por el norte, desde Rusia y Bielorrusia, pero también por el sur en la península de Crimea, anexionada por Moscú en 2014. Bielorrusia, aliada del Kremlin, aseguró no estar participando en la operación.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció una ley marcial en todo el país, pero pidió a la población no entrar en pánico. También urgió a la comunidad internacional a crear una “coalición anti-Putin” para forzar a Moscú a respetar la paz. Además, el mandatario decidió cortar las relaciones diplomáticas con Rusia, que se habían mantenido pese a la anexión de Crimea.

“Las fuerzas ucranianas llevan a cabo encarnizados combates. El enemigo ha sufrido pérdidas importantes que serán aún más importantes”, dijo también Zelenski, que prometió “infligir el máximo de bajas” al agresor.

Los restos de un misil que impactó en las calles de Kiev, el 24 de febrero de 2022, luego de que el presidente ruso, Vladimir Putin, ordenara un ataque a Ucrania. Foto: Reuters/Valentyn Ogirenko
Los restos de un misil que impactó en las calles de Kiev, el 24 de febrero de 2022, luego de que el presidente ruso, Vladimir Putin, ordenara un ataque a Ucrania. Foto: Reuters/Valentyn Ogirenko - Foto: REUTERS

“Preparé las bolsas y hui”

Rusia aseguró que los civiles de Ucrania “no tienen nada que temer”, pero en el metro de Kiev, decenas de personas buscaban refugio o la manera de salir de la ciudad por tren o por carretera. “Me he despertado por el ruido de las bombas, preparé las bolsas y hui”, indicó a AFP María Kashkoska, de 29 años, en un estado de conmoción en el metro.

En medio de la noche, el tráfico de la capital era el propio de las hora punta. Vehículos llenos de familias buscaban salir de la ciudad, hacia el oeste, lo más lejos posible de la frontera rusa, situada a 400 km.

En Chuguev, cerca de Járkov, una mujer y su hijo lloraban a un hombre, muerto en un ataque de misiles, una de las primeras víctimas del ataque. “Le había dicho que nos fuéramos”, repetía incansablemente el hijo, junto a los restos de un antiguo coche Lada y al cráter provocado por el proyectil caído entre dos inmuebles de cinco pisos.

En su mensaje televisado, Putin había instado a los soldados ucranianos a deponer las armas y justificó su ataque por el supuesto “genocidio” de la población rusohablante en el este de Ucrania.

La gente se refugia en una estación de metro, después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, autorizó una operación militar en el este de Ucrania, en Kiev.
La gente se refugia en una estación de metro, después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, autorizó una operación militar en el este de Ucrania, en Kiev. - Foto: REUTERS

“El día más triste”

Las reacciones al inicio de la invasión no se hicieron esperar. Biden, que llamó a Zelenski para expresarle su “apoyo”, condenó “el ataque no provocado e injustificado por parte de las fuerzas militares rusas” y aseguró que “el mundo hará responsable a Rusia”.

“El presidente Putin ha elegido una guerra premeditada que traerá una pérdida catastrófica de vidas y sufrimiento humano”, remarcó Biden, que se reunirá virtualmente con los líderes del G7 el jueves a las 14H00 GMT.

También hay previstas reuniones de emergencia de los dirigentes de la Unión Europea y de la Otan. El jefe de la alianza militar, Jens Stoltenberg, denunció el “ataque irresponsable y no provocado (...) que pone en riesgo incontables vidas civiles”.

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, advirtió que “Rusia se enfrentará a un aislamiento sin precedentes” y prometió “el más robusto y más severo paquete de sanciones que jamás hayamos adoptado”.

China, cercana a Rusia, indicó que estaba “siguiendo de cerca” la situación e instó a las partes a “la moderación”. Mientras que el jefe de Naciones Unidas, Antonio Guterres, aseguró que era “el día más triste” de su mandato.

Tormenta en los mercados

Tras semanas de tensión, la situación en la frontera ucraniana empeoró la semana pasada con un aumento de la violencia en el este del país, escenario de una guerra desde 2014 entre el ejército ucraniano y los separatistas prorrusos que ha dejado más de 14.000 muertes.

La invasión ha golpeado a los mercados internacionales. El petróleo Brent superó los 100 dólares por barril por primera vez en siete años y las bolsas de todo el mundo caían en picado el jueves.

La Bolsa de Moscú, que interrumpió los intercambios durante unas horas, encajaba unas pérdidas de más del 30 % y la moneda rusa, el rublo, registraba su mínimo histórico frente al dólar antes de la intervención del banco central de Rusia.

*Con información de AFP