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Uruguay lanzó su programa para formar a productores de marihuana en el país

El curso se dirige a personas mayores de edad que estén enfocadas o que hayan realizado tareas de cosecha.


Hace muchos años que la marihuana se ha convertido en una de las plantas más populares en el mundo. Si bien su historia no solo se basa en los relatos del narcotráfico o de la drogadicción, su esencia va mucho más allá, transformándose en una planta medicinal capaz de curar varias afecciones de salud.

Por esta razón, el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional en Uruguay lanzó un programa de capacitación en manejo de flor de cáñamo, dentro de su área educativa agroindustrial, para quienes estén interesados en el sector de producción de cannabis en el país.

La flor de cáñamo es el fruto del cáñamo industrial del tipo Cannabis sativa, una subespecie de la planta de cannabis. Igualmente, se les conoce como cogollos de cáñamo o flores de CBD. Actualmente, el cáñamo industrial contiene menos de 0,3 % de THC, la sustancia psicoactiva de la marihuana.

Cannabis medicinal
Es preciso que los trabajadores que cumplan tareas de cosecha y poscosecha cuenten con las competencias necesarias. - Foto: AVICANNA

Hay que tener en cuenta que “el curso se dirige a personas mayores de edad, que estén enfocadas o que hayan realizado tareas de cosecha. Durante el programa se lograrán las competencias necesarias para la realización de tareas de manejo y manipulación de la flor de cáñamo durante su cultivo y cosecha”, explicó el Instituto Nacional de Empleo en un comunicado.

El curso es parte de un proyecto interinstitucional que analiza la cadena de valor del cáñamo, porque el 100 % de la producción de flor de cáñamo en Uruguay se destina a la exportación y las empresas tienen que velar por que todos sus procesos cumplan con los estándares de calidad que se exigen en los mercados internacionales. Para ello es preciso que los trabajadores que cumplan tareas de cosecha y poscosecha cuenten con las competencias necesarias para el desarrollo de estas según los requerimientos que se establezcan para el cumplimiento de los estándares”, indicó la técnica a cargo, Silvia Camacho, a Montevideo Portal.

A partir de ahí, el Instituto Nacional de Empleo articuló con la Asociación de Productores de Cannabis, el LATU (Laboratorio Tecnológico del Uruguay), la Agencia de Desarrollo Rural de Canelones, los referentes locales de Inefop y otros actores del sector y se formó el programa para capacitar a trabajadores en el manejo y cosecha de cultivo de la flor de cáñamo.

Cabe resaltar que este sector en Uruguay genera más de 1.000 empleos directos y en épocas de zafra la cifra aumenta significativamente, donde más de 120 empresas están vinculadas a la actividad de la flor de cáñamo y el 80 % de ellas son empresas pequeñas y medianas que comenzaron a exportar en 2019.

“Desde ese entonces se registraron ventas al exterior por más de 7,5 millones de dólares anuales. Desde la perspectiva de los trabajadores, las ocupaciones derivadas del cultivo e industrialización están en la puerta de demandas en expansión del sector, que plantean promisorias trayectorias laborales a futuro”, comentó Camacho.

Por otro lado, Uruguay cuenta con áreas de cultivo específicamente en el norte y en el sur, siendo los departamentos de Salto (norte) y Canelones (sur) los que nuclean más empresas dedicadas a esto. Por esa razón, en una primera instancia el curso será realizado en estos dos departamentos.

En la primera experiencia se pretende capacitar a sesenta trabajadores en cada zona, logrando un total de 120 personas. “Se prevé aumentar el número de grupos disponibles en base a las demandas de capacitación que se reciban”, explicó la técnica.

“Nuestros objetivos son que una mayor cantidad de trabajadores cuente con las competencias necesarias para el cumplimiento de los estándares de los procesos de cultivo y cosecha de cáñamo, así como favorecer la empleabilidad de la población que se desempeña o pretende integrarse en esta actividad en crecimiento, particularmente los trabajadores de otras zafras agrícolas, como por ejemplo, los trabajadores citrícolas”, concluyó Camacho.