En Georgia, Estados Unidos, un profesor de secundaria murió, luego de que una ‘broma nocturna’ realizada por algunos de sus estudiantes terminara en tragedia, según informaron las autoridades del estado.

El sheriff del condado Hall relató que cinco estudiantes de la preparatoria North Hall acudieron a la casa de su docente de matemáticas, Jasu Hughes, para realizar la tradicional broma conocida como senior prank; sin embargo, la situación se salió de control y terminó en un fatal desenlace.
En Estados Unidos se conoce como senior prank a la broma que realizan los estudiantes de último año antes de graduarse para dejar un recuerdo memorable.

De acuerdo con el informe citado por la oficina del sheriff de Hall, los estudiantes llegaron cerca de las 11:00 de la noche y comenzaron a lanzar los rollos de papel higiénico sobre el patio del profesor.
Al notar la presencia de los jóvenes, Hughes salió de su casa para confrontarlos. En ese momento, los estudiantes corrieron hacia los vehículos en los que habían llegado para abandonar el lugar.

Mientras huían, el profesor se acercó a la calle, tropezó y cayó en la vía. Uno de los carros, conducido por un estudiante de 18 años, lo atropelló accidentalmente cuando intentaban salir del sector.
El reporte policial señala que los jóvenes se detuvieron inmediatamente, llamaron a los servicios de emergencia y permanecieron en el lugar mientras llegaba el auxilio médico. El docente fue asistido y llevado a un hospital cercano, pero, finalmente, murió a causa de las lesiones.
La mujer viuda sorprendió con su pedido
Laura Palmer, quien también es docente, sorprendió a la opinión pública al no arremeter contra los estudiantes y pedir la libertad para ellos, quienes le arrebataron la vida a su esposo.
“Esta es una tragedia terrible, y nuestra familia está decidida a evitar que ocurra otra tragedia que arruine la vida de estos estudiantes”, señaló Palmer en una entrevista con The New York Times.
Según la esposa, el hecho de que los menores fueran a parar a una cárcel “iría en contra de la dedicación de toda la vida de Jason a la vida de estos niños”.

El menor que conducía el vehículo enfrenta cargos por homicidio vehicular en primer grado y conducción imprudente; además, allanamiento ilegal y tirar basura en propiedad privada. Los otros jóvenes, quienes tienen 18 años, son acusados de allanamiento ilegal y tirar basura en propiedad privada. No obstante, ellos han sido liberados bajo fianza.
En una declaración a FOX 5, la escuela declaró: “Estamos destrozados. Jason Hughes fue un esposo amoroso, un padre devoto, un maestro apasionado, mentor y entrenador, querido y respetado por estudiantes y colegas”.
Mientras tanto, en un GoFundMe —página en la que se recaudan fondos para causas benéficas—, un amigo de la familia pidió fondos para ayudar con el futuro de sus dos hijos.
