Durante las últimas semanas, Estados Unidos ha vivido un clima severo que ha obligado a las personas a cambiar de manera drástica sus planes, pues el frío extremo ha alcanzado niveles que imposibilitan los viajes, las salidas o la vida cotidiana que llevaban los ciudadanos en ciertas regiones del país. Se han cerrado establecimientos comerciales, colegios e incluso calles para garantizar la seguridad de la población.
Este fin de semana —que además es festivo en el país— se registró la tercera ola del “vórtice polar” que azota la nación desde hace semanas. Las temperaturas, que han descendido hasta los -34 grados centígrados, ponen a las personas bajo alerta por el clima frío y posibles tormentas invernales.
Las agencias meteorológicas nacionales han indicado que esta ha sido la fase más dura del vórtice polar.

Más de 550 colegios en el estado de Ohio optaron por cerrar las instalaciones para evitar poner en riesgo a los estudiantes. Algunas de las escuelas están ofreciendo clases virtuales hasta que el clima mejore. La situación se repite en Alaska, Carolina del Norte y Virginia.

En el Medio Oeste del país, y la región de los Apalaches, las carreteras se han congelado por completo, de acuerdo con los reportes locales. Sumado al extremo clima, los colegios y otros establecimientos también han cerrado desde la semana pasada.

Al mismo tiempo, más de 800 vuelos han sido cancelados por el viento, la nieve y las fuertes ráfagas que provocan una mala visibilidad. Los principales aeropuertos afectados son los de la ciudad de Nueva York, Filadelfia, Boston y Chicago.

Incluso las personas que planeaban viajar por carretera este fin de semana también han tenido que postergar sus planes. Algunas vías importantes como la Interestatal 90, en el oeste de Nueva York, han registrado varios accidentes.

El pasado jueves, el Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre ráfagas de viento en el estado de Minneapolis que podían alcanzar hasta los 64 kilómetros por hora. Se espera que las condiciones para todos los estados afectados empeoren a medida que el vórtice pase por la nación durante todo el fin de semana.
Un vórtice polar en una masa de aire helado que gira alrededor del Ártico, pero cuando cambia, ese aire baja hacia el sur, es decir, a Estados Unidos. Lo anterior es provocado por calentamiento estratosférico repentino en la circulación normal, por lo que causa vientos helados, ráfagas de fuertes nevadas y chubascos, carreteras heladas y perturbaciones en los viajes.









