Desde la posesión del presidente Abelardo De La Espriella, el pasado 7 de agosto, la primera dama, Ana Lucía Pineda, ha mantenido una agenda enfocada especialmente en labores sociales y en el acompañamiento a poblaciones vulnerables, una línea de trabajo que anunció precisamente ese día, cuando aseguró a SEMANA que sus principales banderas estarían dirigidas a niños, adolescentes, mujeres y adultos mayores.

Tras el terremoto del 10 de agosto, la primera dama asumió además un papel visible en la articulación y entrega de ayudas humanitarias para las comunidades damnificadas, a través de la campaña Colombia, un solo corazón.
Visitó a niños con cáncer en Montería
Este miércoles, 16 de septiembre, llegó a Montería, Córdoba, para participar en una jornada de acompañamiento a niños que actualmente enfrentan tratamientos contra el cáncer, en medio del mes dedicado a generar conciencia sobre esta enfermedad en la población infantil.
La visita se desarrolló en la clínica IMAT Oncomédica Auna. Allí, Pineda compartió con algunos de los menores y sus familias momentos que posteriormente mostró a través de sus redes sociales.
“Hoy, en Montería, llegamos con el corazón lleno de amor (…) para compartir sonrisas, alegría y esperanza con nuestros niños que están dando una gran batalla mientras realizan sus tratamientos”, escribió.
El mensaje de la primera dama a las familias
A propósito de septiembre, mes de concientización sobre el cáncer infantil, Pinea aprovechó la jornada para hacer un llamado y transmitir un mensaje de prioridad a prestar especial atención a la salud de los menores.
La primera dama destacó la importancia de mantener los controles médicos, escuchar a los niños cuando manifiesten algún malestar y acudir oportunamente a consulta ante síntomas que persistan.
“El mes de septiembre nos invita a concientizarnos frente al cáncer infantil, un tiempo para sensibilizarnos, unirnos y reconocer la valentía de cada niño”, señaló.
Pineda también hizo énfasis en el acompañamiento emocional que requieren los menores y sus familias durante los tratamientos.
“Porque acompañarlos también es una forma de abrazarlos. Que nunca les falten motivos para sonreír, sentir esperanza y saber que no están solos”, manifestó.
Finalmente, agradeció a la Fundación IMAT por la atención brindada a los niños y el respaldo a sus familias. Cerró su mensaje asegurando que continuarán “llevando amor, luz y sonrisas donde más se necesitan”.
