La aerolínea estatal Satena emitió un comunicado este viernes 24 de abril anunciando la suspensión indefinida de sus servicios de manera inmediata en el municipio de Tibú, ubicado en el departamento del Norte de Santander. La decisión del operador aéreo sucede tras los recientes casos de orden público que se viven a día de hoy en la región del Catatumbo.

La empresa informó que uno de sus factores clave para prevenir sus prestaciones de vuelos en la región, específicamente por la ruta Cúcuta - Tibú, fue el reciente secuestro de Edinson Balaguera Gamboa, el cual se desempeñaba de su cargo en la aerolínea como administrador de la operación de la aerolínea en el municipio de Tibú.

Por medio del comunicado, Satena rechazó de manera contundente lo ocurrido al administrador Gamboa, quienes afirman que los hechos ocurridos “representan un riesgo directo para la integridad del personal y de los pasajeros, y hacen inviable la continuidad del servicio en condiciones seguras”.
La entidad hace un llamado a las autoridades correspondientes para poder adelantar las medidas que sean requeridas que puedan permitir la pronta liberación de Gamboa. Así mismo, piden que, a través de estas acciones, se pueda conocer mayor esclarecimiento ante los hechos que se presentaron en el departamento de Norte de Santander.
Mientras no haya certeza de tener un espacio seguro para realizar sus operaciones en la región, la aerolínea mantendrá suspendidos sus servicios, aclarando que priorizan la seguridad tanto de su personal como de sus pasajeros. Al momento de que existan las garantías, volverán a la normalidad.
“SATENA mantendrá coordinación permanente con las autoridades nacionales y locales y continuará realizando seguimiento de la evolución de la situación en el territorio. La aerolínea informará oportunamente a la opinión pública sobre cualquier actualización relevante”, comenta la entidad en su comunicado.
Crisis en la región del Catatumbo
Los hechos ocurridos en el municipio de Tibú son una coyuntura ante el panorama que miles de hombres, mujeres, niños y niñas viven cada día sobre los casos de violencia en la región a manos de grupos armados que transitan por las zonas desde el año 2025.
La crisis humanitaria en la región ha provocado que muchos de sus habitantes se hayan trasladado a distintas partes del país para recibir la seguridad ante los enfrentamientos que se han registrado entre el Frente de Guerra Oriental del ELN y el Frente 33 de las disidencias de las FARC, liderado por alias “Calarcá”.
Los hechos han presentado bajas en ambos bandos, pero sobre todo en la población civil y miembros de la fuerza pública. Asimismo, se han presentado daños en infraestructuras por medio de bombas o drones en viviendas que afectan a los ciudadanos que residen en la zona.
