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¡Atención! A la cárcel, el presunto asesino del patrullero Sabogal

Anderson de Jesús Romero no aceptó los delitos que le imputó la Fiscalía por homicidio agravado y tentativa de homicidio.


Además de los delitos de homicidio agravado y tentativa de homicidio, la Fiscalía le imputó a Anderson de Jesús Romero, presunto responsable del asesinato del patrullero Humberto Sabogal, los cargos de hurto calificado y agravado, y porte ilegal de armas, que no fueron aceptados por el ahora judicializado y cobijado con la detención preventiva en una cárcel.

Romero es un hombre de 28 años de edad, de nacionalidad venezolana y que, de acuerdo con la Fiscalía, estaría comprometido con los fatales acontecimientos ocurridos este miércoles en el sur de Bogotá, cuando dos patrulleros de la Policía adelantaban un procedimiento de rutina y terminaron víctimas de un ataque armado, al parecer por quien está capturado y otro delincuente que hasta el momento es prófugo de la justicia.

Para la fiscal del caso, Anderson de Jesús es responsable de los hechos materia de investigación: la muerte del patrullero Sabogal, las heridas a otro uniformado y a un taxista, así como el intento de atraco a un domiciliario a quien pretendía dejar sin su bicicleta, que usaría en un intento de fuga.

En el relato de los acontecimientos, la Fiscalía explicó cómo después de atacar a los uniformados, al parecer, el señor Anderson intentó huir del sitio y, para hacerlo, se quitó la chaqueta, tal y como quedó en un video de seguridad. Sin embargo, ese intento de fuga terminó frustrado por la información que entregó la comunidad que, al identificarlo, lo denunció.

Otros policías y el taxista que resultó herido lograron sorprender al ahora capturado, lo increparon y, ante la inminente detención, alzó las manos en señal de sometimiento, una que la comunidad ignoró pues de forma inmediata se lanzó para atacarlo en un intento de linchamiento comunitario que la Policía tuvo que evitar.

“Cómo el imputado atacó, en compañía de otro, a dos uniformados de la Policía Nacional, notándose la falta del mínimo respeto que un ciudadano debe tener por la autoridad policiva. En este caso no le fue suficiente, con tal de asegurar la impunidad de otro delito, que es el porte de armas de fuego. El imputado, con tal de asegurar este producto, no tuvo la más mínima duda en atacar a los uniformados y huyó después del lugar, cometiendo cuadras más adelante otro hecho delictivo, como fue hurtar una bicicleta con el fin —quizá— de poder huir más rápido de lugar”, dijo la fiscal.

Los elementos de prueba, en criterio de la Fiscalía, son suficientes para demostrar la inferencia de autoría y responsabilidad de Anderson de Jesús, además de la necesidad de una medida de aseguramiento en centro carcelario, porque la condición de ilegalidad de este ciudadano venezolano en el país aleja la posibilidad de que comparezca a las audiencias que se programen a lo largo del proceso.

La Fiscalía leyó las declaraciones de testigos y víctimas de este caso, como el taxista que resultó herido y el domiciliario a quien le intentaron robar la bicicleta. “Yo le echo el carro para tumbarlo, cuando se cayó nos bajamos para recuperar la bicicleta, él sacó un arma y sentí un quemonazo. Luego hizo dos disparos más, al verme hizo otro tiro, luego apareció la Policía y es cuando ocurre la captura”, dijo la fiscal, al leer las declaraciones del taxista herido, que se convirtió en el elemento de prueba para la tentativa de homicidio.

Para la fiscal del caso, es claro que el capturado representa un peligro para la sociedad, pues las evidencias dan muestra de su conducta criminal, que parece cotidiana, y que no intentó ocultar cuando se encontró con los policías y víctimas de este lamentable caso. Esos elementos de prueba y evidencias fueron los argumentos de la Fiscalía para pedir la medida de aseguramiento.

El juez, después de estudiar los elementos de prueba presentados por la Fiscalía, tomó la determinación de confirmar la solicitud del ente acusador, en el sentido de imponer una medida de aseguramiento de detención en centro carcelario en contra del presunto responsable del asesinato del patrullero Sabogal.