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Suspenden revocatoria de Daniel Quintero por presuntas irregularidades en su financiación

La decisión fue tomada por el Consejo Nacional Electoral. Según la ley 1475, la revocatoria solo puede ser certificada por el Registrador hasta que el comité promotor haya entregado los estados contables y que estos no reflejen que la campaña excedió los topes.


El Consejo Nacional Electoral suspendió el proceso de revocatoria en contra del alcalde de Medellín, Daniel Quintero, por presuntas irregularidades en su financiación.

En auto del pasado 13 de enero, con ponencia del magistrado César Augusto Abreo, y conocido este martes en exclusiva por SEMANA, se suspende dicha revocatoria hasta tanto no se desvirtúen los hallazgos sobre las actuaciones financieras de ‘Más Medellín’, el comité que promueve la salida del cargo de Quintero.

El Consejo Nacional Electoral convocó a una audiencia pública virtual para el próximo miércoles 26 de enero, a las 10:00 a.m., al alcalde Quintero y a Jorge Alejandro Posada Jaramillo, miembro del comité promotor ‘Más Medellín’.

Las autoridades indagan si en la revocatoria del alcalde Quintero se estarían violando los topes. El magistrado ponente que firma el auto es César Augusto Abreo Méndez y una de las dudas a resolver es si contrató a la firma del abogado Abelardo de la Espriella.

La certificación de las cuentas es un requisito obligatorio para que el proceso de la revocatoria continúe. Y así lo deja claro la Ley 1475 de 2011 (reforma política), que en el artículo 15 señala que para que el Registrador del Estado Civil entregue la certificación de la revocatoria tiene que cumplir este trámite.

“El Registrador Nacional del Estado Civil correspondiente no podrá certificar el cumplimiento de los requisitos constitucionales y legales cuando el promotor no haya entregado lo estados contables dentro del plazo contemplado en esta ley o cuando los estados contables reflejen que la campaña excedió los topes individuales y generales de financiamiento permitidos por el Consejo Nacional Electoral”, señala la norma.

Medellín vive un momento político sin precedentes en su historia reciente. Después de ser gobernada por alcaldes con una alta aceptación popular y calificada como una ciudad modelo, la capital antioqueña es el escenario de una fuerte batalla entre los defensores y opositores del alcalde Daniel Quintero. En la mitad está un proceso de revocatoria que podría llegar a las urnas en un año electoral, lo que tendría implicaciones en las elecciones al Congreso y a la Presidencia.

En la ciudad el tema obligado de conversación es la suerte que correrá la revocatoria y si es justificada o no. Algunas calles están inundadas de afiches en contra de Quintero y, como es obvio, los ánimos están caldeados entre la clase política y empresarial. El mandatario ha subido el tono en su confrontación. “Este proceso está lleno de odio, de revancha”, asegura.

Paola Holguín, senadora del Centro Democrático, cree que Quintero será derrotado en las urnas, pues se requiere la participación del 40 por ciento de quienes votaron en las elecciones a la Alcaldía de Medellín en 2019, es decir, 313.528 ciudadanos, y la mitad más uno debe votar a favor de la salida del mandatario. Según sus cuentas, la suma de los precandidatos que le compitieron a Quintero supera los 300.000 electores. “Hay que sumarle el descontento generalizado y quienes lo respaldaron y que hoy hacen parte de la revocatoria”, afirma Holguín.

El alcalde no se ha quedado quieto, busca ganar tiempo y evitar que la revocatoria se vote el 13 de marzo, el día de las elecciones legislativas, una fecha que, de entrada, jugaría en su contra porque garantiza la presencia masiva de los electores. Por eso instauró una tutela en contra de la Registraduría, exigiendo la revisión detallada de las firmas de la revocatoria, un tema que la justicia podría resolver en menos de dos semanas.

La revocatoria de Daniel Quintero acapara la atención nacional. Retirar a un mandatario del cargo por medio de las urnas no ha sido una tarea fácil en el país. De 109 intentos por revocar mandatos, solo cinco han ido a las urnas y uno ha prosperado. Eso ocurrió en Tasco, Boyacá, donde Nelson García Castellanos fue revocado en 2018.