Para el próximo 10 de julio quedó programada la audiencia preparatoria de juicio en contra del expresidente Álvaro Uribe Vélez por su presunta responsabilidad en los delitos de soborno, soborno en actuación penal y fraude procesal. En esa diligencia estará sentada en el banquillo de la Fiscalía Marlene Orjuela Rodríguez, quien hace poco asumió como fiscal primera delegada ante la Corte Suprema.
Orjuela llega en reemplazo del fiscal Gilberto Iván Villarreal Pava quien el pasado viernes 24 de mayo formalizó la presentación del escrito de acusación contra Uribe Vélez ante la jueza 44 de conocimiento de Bogotá. En los últimos meses se realizó el proceso de empalme para que la nueva fiscal asuma absolutamente todos los expedientes que tenía Villarreal.
#Nación | “La decisión ya venía tomada”: el fuerte reclamo del abogado Jaime Granados a la jueza que dejó en firme el proceso contra el expresidente Álvaro Uribe. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/GUwV6qJWrI
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La nueva fiscal primera delegada ante la Corte Suprema lleva una década en el ente investigador. Llegó en el año 2012 durante la administración de Eduardo Montealegre Lynet, ocupando cargos en las unidades de desaparición y desplazamiento forzado, así como delegada ante el Tribunal Superior de Bogotá.
Igualmente, ha ejercido como magistrada de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, resolviendo en agosto de 2011 la nueva petición para imponer medida de aseguramiento privativa de la libertad contra del exsecretario general de la Presidencia de la República, Bernardo Moreno Villegas por su participación en el denominado escándalo de ‘las chuzadas’. Como jueza del circuito ordenó el embargo de bienes de la pirámide DMG liderada por David Murcia Guzmán.
Fiscalía presenta el escrito de acusación contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/gP4823ogLH
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Con esta decisión cambia el panorama frente a la solicitud elevada por el mismo expresidente Uribe que el pasado 27 de mayo, tres días después de la acusación, pidió la designación de un nuevo fiscal “que le otorgue las garantías procesales. e un nuevo fiscal que garantice la objetividad e imparcialidad del proceso, asegurando así el derecho al debido proceso”.
En la recusación presentada por Uribe se puso de presente varias declaraciones hechas por el fiscal delegado ante la Corte Suprema en la extensa audiencia que se celebró el pasado viernes 24 de mayo. “Su desbordada intervención solo denota que usted no está actuando en este proceso de forma objetiva, ni imparcial ni serena y que, particularmente, no tiene frente a mí una posición neutral ni desapasionada”.
Contrario a todo lo que ordena la ley y el procedimiento penal, advierte el exjefe de Estado que el fiscal no tiene una posición neutral y de manera ligera y “sin ningún recato” lo descalificó y acusó frente a todos los sujetos procesales y el país.
“Me acusó de atacarlo bajo amenazas simuladas (...) Manifestó que mi comportamiento pone en riesgo la vida de las personas y dijo, incluso casi al borde del llanto, sentir temor por su vida”, plasmó el expresidente en el documento de 36 páginas.
Esta fue la declaración que motivó la recusación del expresidente Álvaro Uribe Vélez contra el fiscal que lo acusó. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/eJ5IyABtWh
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Igualmente, se reseña que el fiscal delegado aseveró que Uribe ejerció presiones contra Deyanira Gómez. “Me sindica usted, ante audiencia, ante la señora juez y sin que medie ninguna prueba en ese sentido, las expresiones que la prensa hizo en su contra (...) Si usted sabe que no he hecho ese señalamiento, ¿por qué dice usted lo contrario?, ¿corresponde ello a un comportamiento sereno por parte de un fiscal imparcial y objetivo”.
Para el exmandatario, se hicieron varias omisiones de las pruebas documentales y testimoniales recolectadas durante la investigación, aseverando que no entiende por qué se le acusa por el delito de soborno. “Señor fiscal Villarreal, es claro que: existen circunstancias objetivas que ponen gravemente en duda su imparcialidad en este caso, particularmente por su relación de cercanía con los doctores Montealegre y Perdomo, sus antiguos jefes y quienes fungen en este proceso como alegadas víctimas”.
Todos los señalamientos que hizo el fiscal en su contra –asevera Uribe– afectan la independencia de este proceso: “¿Puede un fiscal actuar de forma desapasionada e imparcial frente a un procesado a quien sindica públicamente de poner e riesgo su vida? ¿Tengo garantías ante un fiscal que considera que estoy poniendo en riesgo su vida?”.
