Otra de las congresistas investigadas por el caso de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), y cuya suerte se definirá en las próximas semanas por parte de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema, es Karen Astrith Manrique Olarte, quien logró reelegirse por las denominadas curules de paz.
Manrique, 35 años de edad, alcanzó –según indicó el más reciente boletín de la Registraduría Nacional del Estado Civil- 5.640 votos por la Circunscripción Transitoria Especial de Paz (Citrep).

La dirigente política de Arauca también fue mencionada, varias veces, por María Alejandra Benavides de ser otra de las congresistas más interesadas en recibir proyectos de la UNGRD para participar en las votaciones y aprobar los proyectos en los que el Gobierno Petro tenía un especial interés.
En las sesiones de declaración que rindió Benavides Soto ante el despacho del magistrado Misael Rodríguez, y que fue revelada en exclusiva por SEMANA, la dirigente política fue una de las últimas en llegar a la petición de proyectos de cupos indicativos.
Para sustentar su dicho la exasesora entregó los chats que sostuvo, durante varios meses, con la congresista de las curules de paz y otros dirigentes políticos.

“Yo se lo envié (información) al representante Wadith Manzur por WhatsApp, al senador Juan Pablo Gallo por Signal y a la representante Karen Manrique por WhatsApp”, contó Benavides. El magistrado Rodríguez contrapreguntó: “¿Por qué solo a ellos?”, y quedó clara la repartija.
“Eran quienes me habían dado la información de los proyectos y en la última semana de la Comisión Interparlamentaria ellos habían sido quienes me manifestaban de forma más insistente qué había pasado respecto a sus proyectos. Yo de cierta forma entendí que cuando le pasaba información respecto al proyecto de Saravena a Karen Manrique, esta se lo comunicaría a Juan Diego Muñoz, puesto que ellos iban juntos. Que cuando yo le pasara información al representante Wadith Manzur respecto al proyecto de Saravena a Karen Manrique, esta se lo manifestaría a la senadora Liliana (Bitar) y a Julián Peinado porque iban juntos. Y la misma situación con el senador Gallo, porque él estaba solo respecto a su proyecto”, explicó la exasistente de Bonilla.

En una lista escrita a mano, y que es prueba clave de la línea de investigación, se señala que Karen Manrique y Juan Diego Muñoz tenían interés en el contrato de Saravena.
Dicho contrato, que tenía un costo de 30 mil millones de pesos, tenía como objetivo la construcción de obras de la protección para la reducción del riesgo y prevención de inundaciones sobre el Río Bojaba en el municipio de Saravena.

Para el desvío de estos contratos se necesitaba la aprobación del ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla González, así como de Olmedo López, director de la UNGRD.
El próximo miércoles 11 de marzo se reanudará la discusión al interior de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia.
