El presidente Abelardo De La Espriella ha ordenado varios traslados carcelarios y, este sábado, cuando muchos colombianos celebran Halloween, le anunció al país el movimiento de 33 nuevos presos desde San Andrés.


“He ordenado el traslado de 33 personas privadas de la libertad desde San Andrés hacia Bogotá, en una operación coordinada entre nuestra gloriosa Fuerza Aérea Colombiana y la Policía Nacional”, anunció el jefe de Estado.
La campaña de De La Espriella para llegar a la Casa de Nariño le dio un lugar especial a la recuperación de la seguridad, luego de cuatro años en los cuales las cifras oficiales demuestran que las guerrillas y bandas criminales se fortalecieron en Colombia.
El presidente identificó que los movimientos penitenciarios les duelen a los criminales y, en referencia a ellos, dijo: “A los criminales les digo con absoluta claridad: en la era del Tigre, la autoridad se respeta y las órdenes se cumplen”.

“No permitiremos que las estructuras criminales sigan sembrando el miedo ni pretendan desafiar al Estado desde las cárceles. Aquí no hay espacio para privilegios ni contemplaciones con la delincuencia. ¡La seguridad de los colombianos está por encima de todo!“, dijo.
He ordenado el traslado de 33 personas privadas de la libertad desde San Andrés hacia Bogotá, en una operación coordinada entre nuestra gloriosa Fuerza Aérea Colombiana y la Policía Nacional.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) November 1, 2026
A los criminales les digo con absoluta claridad: EN LA ERA DEL TIGRE, LA AUTORIDAD SE… pic.twitter.com/F88ydlsiRh
En Colombia, muchos de los delitos que sufren a diario los colombianos provienen desde las cárceles. Las extorsiones y las órdenes criminales provienen de los cabecillas privados de la libertad, que tras las rejas siguen haciendo de las suyas.
Según datos de la Dirección Gaula de la Policía Nacional y del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), el porcentaje de extorsiones originadas en recintos carcelarios oscila de manera constante entre el 45 y 55 % del total nacional.
A esto se le suma una crisis de crímenes contra funcionarios del Inpec. Este viernes, 30 de octubre, el país se enlutó con el asesinato de Luis Francisco Ramírez, el dragoneante de la cárcel Villahermosa de Cali. Sin embargo, esta no es la primera en la era De La Espriella.
A mitad de mes, el presidente se refirió a la muerte del dragoneante Diego Acevedo, el cual fue asesinado en el municipio de Girón cuando estaba fuera de su turno dentro de un establecimiento comercial.

“La sangre derramada por los violentos de nuestros soldados, policías y guardias no quedará en la impunidad. Encontraremos a los responsables y responderán ante la justicia. En la Patria Milagro defenderemos con firmeza a quienes protegen a Colombia”, dijo entonces el máximo mandatario de los colombianos.
