Este lunes 23 de febrero se reanudó la audiencia preparatoria de juicio en contra de Nicolás Petro Burgos en el proceso penal que se le adelanta por su presunta participación en los delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito de funcionario público.
En la diligencia judicial, el abogado Víctor Carranza —apoderado de Petro Burgos— presentó sus recursos de reposición y apelación frente a las pruebas que fueron descartadas en las audiencias celebradas en diciembre de 2025.
Defensa de Nicolás Petro Burgos pide descartar como prueba el celular que entregó Day Vásquez. "Es un elemento manipulado". https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/OhYHzeXZDE
— Revista Semana (@RevistaSemana) February 23, 2026
El jurista aseveró ante el juez especializado de Barranquilla que se debe descartar como prueba para la etapa del juicio el celular que entregó el 3 de marzo de 2023, Daysuris del Carmen Vásquez a un fiscal que se trasladó hasta la ciudad de Barranquilla para tomarle su declaración.
Para Carranza, llama la atención que la declaración fuera tomada cuando no existía una investigación en contra de Petro Burgos, hecho por el cual aseveró que el fiscal que firmó el acta no tenía ningún tipo de competencia para realizar esa diligencia.

“No existía denuncia penal, no existía querella, no existían actos urgentes, no existían voces de socorro, ayuda o flagrancia (...) el fiscal que se trasladó de Bogotá a Barranquilla la noche del 2 de marzo no tenía competencia funcional para recopilar esa declaración”, aseveró.
A esto se le suma el hecho de que se cambiaron varios datos sobre la recolección de la información. La prueba documental indica que se realizó en el apartamento de Day Vásquez y no en la sede de la Fiscalía. “Fue un agravio”.

En este punto manifestó que el fiscal “recibió la declaración” de la mujer sin tener en cuenta el procedimiento que exige el Código Penal . “La declarante, entre comillas, voluntariamente ofreció un celular manipulado”.
“Tres funcionarios llegan, sin citación previa, a practicar una diligencia jurada y a obtener un teléfono que el Estado sabe que contiene supuesto material incriminatorio. Por eso llevaban un perito”, reseñó el abogado.

En la situación, que fue calificada como extraña por parte del jurista, generó una presión para obtener elementos materiales probatorios para luego darles una apariencia de legalidad.
“Llegan tres hombres ante una mujer ‘Venimos a tomarle una declaración jurada’ que era lo que decía el fiscal. En palabras más o palabras menos, entréguenos su celular sin presencia de un abogado. La jurisprudencia en Colombia indica que la entrega de un elemento como un celular que puede autoincriminar exigía la presencia de un abogado”, explicó.

En este punto se señaló que no se trató de una acción plenamente voluntaria por parte de Vásquez, quien era la esposa de Nicolás Petro Burgos para ese momento, sino de una presión para que entregara un elementos que se convirtió en pieza fundamental del caso.
Tras la firma de un principio de oportunidad, Day Vásquez se convirtió en la testigo de cargo de la Fiscalía General para el juicio contra Nicolás Petro Burgos.

De no aceptar la reposición, la apelación de estas pruebas deberá ser resuelta por la Sala Penal del Tribunal Superior del Atlántico.
