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| 3/28/2020 2:30:00 AM

“Es muy importante que la población entienda que esto no será breve”

En entrevista con SEMANA, el ministro de Salud, Fernando Ruiz Gómez, dice que hacia el 15 de mayo podrían haber unos 900.000 colombianos con coronavirus. La cuarentena ha permitido reducir en un 50 por ciento la ocupación en las salas de cuidados intensivos.

“Es muy importante que la población entienda que esto no será breve”, Minsalud El ministro de Salud, Fernando Ruiz Gómez Foto: Juan Carlos Sierra
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*El audio de este artículo está hecho con inteligencia artificial.

SEMANA: Ministro, ¿cuál es la verdadera capacidad del sistema de salud en el país? ¿Cuántas UCI tenemos para afrontar la crisis?

FERNANDO RUÍZ GÓMEZ: En este momento hay 13.572 camas entre cuidado intensivo e intermedio, y 50.148 camas de hospitalización general para adultos y pediatría. Es decir, tenemos 63.720 camas con el talento humano necesario para atender la emergencia. El reto es reducir la ocupación y ampliar la capacidad para que tengamos mayor disponibilidad una vez se dispare el número de personas que requieran hospitalización.

SEMANA: ¿Qué estrategias tienen para reducir esa ocupación?

F.R.G.: La ocupación habitual de los hospitales está por encima del 90 por ciento. La recomendación para los prestadores y las EPS es clara: deben enfocar su gestión en la atención y el control de los pacientes con infección respiratoria aguda o grave a fin de que tengamos más capacidad para recibir eventuales casos de covid-19. Las cirugías que no son vitales están siendo aplazadas, y también hemos pedido que desarrollen estrategias de expansión y ampliación de la oferta hospitalaria y la gestión de atención ambulatoria y domiciliaria. De hecho, el aislamiento preventivo nos ha permitido reducir en un 50 por ciento la ocupación de unidades de cuidado intensivo.

SEMANA: Hay una preocupación por la falta de pruebas de covid-19. ¿Qué está haciendo el Gobierno al respecto?

F.R.G.: La escasez de pruebas es un problema global originado en la alta demanda. Tenemos dos tipos de pruebas: las de laboratorio y las pruebas rápidas. Hasta el momento, hemos realizado unas 10.000 pruebas de laboratorio. Ya importamos 26.000 y hay un pedido de 357.000 más. En cuanto a las pruebas rápidas, logramos el compromiso de un productor aprobado por la FDA para que importe 700.000 a partir de abril. El Invima creó un proceso rápido de aprobación para que las EPS y las IPS puedan adquirirlas lo antes posible. Sin embargo, no podemos basar toda la estrategia en la realización de pruebas, porque estas pueden arrojar resultados equivocados, falsos negativos. Las medidas que hemos venido tomando, como el lavado de manos y el aislamiento preventivo, seguirán siendo fundamentales.

SEMANA: ¿Al cabo de cuánto tiempo vamos a ver los efectos de la cuarentena nacional?

F.R.G.: La tasa de crecimiento en casos reportados debe verse reducida al final de la cuarentena. En ese momento podremos tener un primer cálculo objetivo de cuánto daño causa el coronavirus en un país con nuestras características demográficas.

SEMANA: ¿Han considerado extremar las medidas de la cuarentena? Por ejemplo, ¿prolongarla en el tiempo?

F.R.G.: Lo más probable es que tengamos que implementar diferentes medidas a lo largo del año, combinando todas las estrategias que hemos tenido hasta ahora.

SEMANA: O sea, esto va para largo…

F.R.G.: Sí, es muy importante que la población entienda que esto no será breve mientras no haya un tratamiento efectivo. Nuestro objetivo es salvar la mayor cantidad posible de vidas. Para conseguirlo, la primera medida clave es el aislamiento de los adultos mayores, que son los que presentan el mayor riesgo de morir. La segunda es el aislamiento físico, con el que buscamos desacelerar el ritmo de contagio entre la población general para que los hospitales estén en capacidad de atender a los pacientes que se agravan. El objetivo de la cuarentena no es desterrar el virus; eso es imposible. El objetivo es, como lo hemos repetido varias veces, aplanar la curva. Tomará más tiempo, pero serán menos vidas perdidas.

SEMANA: ¿Cómo se va a garantizar que los médicos y todos los profesionales de la salud cuenten con los debidos equipos de autoprotección? Guantes, tapabocas N95, entre otros elementos.

F.R.G.: Como médico, soy absolutamente consciente de la importancia de proteger a los profesionales de la salud. Lo primero que hicimos fue solicitar a las administradoras de riesgos profesionales (ARL) para que priorizaran a los trabajadores más expuestos, como los profesionales de la salud y el personal de vigilancia, aseo y de control de puertos. Adicionalmente, expedimos unas medias excepcionales para que las ARL destinen un porcentaje de los recursos de promoción y prevención para la compra de elementos de protección personal de esos grupos. También tenemos una guía específica para prevenir y atender los problemas de salud mental de los profesionales de la salud. Claramente, cuidar a quienes nos cuidan ha sido una prioridad desde que comenzó esta crisis.

SEMANA: ¿Cuál es la necesidad más apremiante hoy para el Ministerio de Salud?

F.R.G.: Que los ciudadanos sean conscientes de que nos cuidamos entre todos.

SEMANA: ¿Cuáles son las estimaciones?

F.R.G.: Los modelos indican que, sin ningún tipo de intervención, hasta 32 millones de colombianos podrían infectarse. El número mayor de casos se presentaría alrededor del 15 de mayo. Ese día tendríamos 900.000 personas infectadas simultáneamente. Pero justamente tomamos todas las medidas para evitar ese escenario.

SEMANA: Existen quejas por parte de pacientes acerca de la tramitomanía para reclamar sus medicamentos o autorizaciones para fármacos no incluidos en el plan de beneficios. ¿Qué medidas están tomando frente a esta situación?

F.R.G.: Lo que hemos visto en estos días es que, en condiciones como las actuales, una buena parte de la población puede dar el salto hacia las plataformas digitales y telefónicas. Las decisiones que estamos tomando apuntan a que tanto trámites como consultas puedan hacerse mediante las nuevas tecnologías. Estamos flexibilizando algunos procesos para privilegiar la telemedicina y la atención domiciliaria. Así permitiremos que la consulta se haga en plataformas que ofrezcan buena calidad de audio y video, con el paciente y el profesional de la salud en sus respectivas viviendas.

SEMANA: Finalmente, ¿ha pensado el Gobierno en acudir a las autoridades chinas a fin de solicitar apoyo médico para enfrentar la emergencia?

F.R.G.: Iremos paso a paso, observando las necesidades. Tenemos la ventaja de ir aprendiendo a medida que la pandemia avanza hacia nuestros países. Nada está descartado, pero por ahora estamos diseñando mecanismos para incorporar a nuestro propio talento. La comunidad médica nos ha presentado propuestas muy valiosas en este sentido.

SEMANA: ¿Teme por el impacto psicológico de las medidas?

F.R.G.: Muchísimo, y por eso uno de los componentes más importantes de la estrategia es la prevención de los problemas de salud mental. Con la Vicepresidencia de la República adelantamos un plan en el que participan varios de los más prestigiosos psicólogos y psiquiatras del país. Vamos a dar orientación a las familias, a ofrecer consulta telefónica, a dar consejos a la comunidad para que esta difícil experiencia pueda incluso tornarse enriquecedora para nosotros como individuos y como sociedad.

SEMANA: ¿Qué nos aconseja?

F.R.G.: Lo más importante es que entandamos que el distanciamiento físico no significa distanciamiento afectivo ni emocional. Esta es una oportunidad para conversar y expresar nuestros afectos. Para hacer las tareas al lado de nuestros hijos. Cuántas veces no hemos lamentado que sea un tercero y no nosotros mismos los que asumen la crianza y la enseñanza. Aprovechemos para leer el libro que queríamos. Para aprender a cocinar. Para aprender cosas nuevas. Para hablar con los abuelos y los adultos mayores. También puede ser un entrenamiento para aprender a trabajar en casa. Creo sinceramente que puede ser una oportunidad única para salir fortalecidos de la adversidad.

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