La reveladora entrevista de Eva Ferrer con SEMANA dejó en evidencia el gran poder que tenía Verónica Alcocer en materia de contratación durante el gobierno de Gustavo Petro.

El secreto a voces fue confirmado de manera detallada por Ferrer, una de las personas más cercanas a Verónica Alcocer durante muchos años.
En la entrevista, la exasesora no titubeó en llamar a las personas cercanas a Alcocer como “los verónicos”, quienes se vieron beneficiados por estar cerca del poder detrás del poder en el gobierno de Petro.
En esta lista se destacan Andrés Gamero, Manuel Grau y Xavier Vendrell.

De estos dos últimos se tiene gran evidencia sobre los beneficios que recibieron por su cercanía con la ex primera dama. Incluso, llegando a posar con ella en diferentes fotografías en sus viajes por todo el mundo.
“Los verónicos fue una palabra que empezaron a usar en la campaña para identificar a la gente que estaba en el entorno de Verónica”, detalló Ferrer.
El dato no es menor. Eva Ferrer fue parte activa de la campaña Petro Presidente 2022 y tuvo acceso a información de primera mano por su amistad con Verónica Alcocer.

En otro de los apartes de la entrevista exclusiva, Ferrer detalló que había un grupo al que le llamaban “los tres cerditos”, quienes llegaron a ocupar un gran poder en Ecopetrol.
Los nombres de Andrés Gamero, Manuel Grau y Xavier Vendrell gozaban de gran poder dentro del Gobierno. Por los pasillos se sabía -según indicó Ferrer- que Verónica era la que “mandaba y movía las cartas”.
Alcocer tenía tal influencia que su nombre representaba el movimiento y recomendación “de cargos”

Su poder quedó demostrado en muchos aspectos hasta el punto en que plantearon una venganza en contra de Gustavo Petro.
Finalmente, Eva Ferrer señaló que en el gobierno Petro se planteó una posibilidad de que Verónica Alcocer fuera una candidata presidencial.
Situación que generó una fuerte discusión con Gustavo Petro que, en palabras coloquiales, señaló que la estaban “envenenando” con esas ideas.
Fue en esos momentos, señaló la exasesora, que el poder se le subió a la cabeza a Verónica Alcocer, quien en un punto creyó que podía ser la próxima presidenta.
Incluso, Manuel Grau había pagado unas “consultorías” para llevarla a ese cargo.
