Clímaco Esteban Zabala Ramírez, quien tuvo un breve paso en 2022 por el Viceministerio de la Creatividad y la Economía, tocó las puertas de la Fiscalía General para negociar un principio de oportunidad.

Esto en el desarrollo del proceso penal que se le adelanta por presuntamente haber falsificado su título de maestría para llegar a este cargo en el Ministerio de la Cultura.
Zabala Ramírez, quien fue acusado por los delitos de falsedad material en documento público y fraude procesal, entregaría información clave que permitiría abrir otras líneas de investigación en este caso.
SEMANA reveló en su momento en exclusiva que Zabala Ramírez habría falsificado el título de maestría de Gerencia para el Desarrollo.

Pese a que anexó un diploma de la Universidad Externado de Colombia para cumplir uno de los requisitos exigidos para llegar al cargo, lo cierto es que para ese momento no había obtenido el título, pues estaba en mora de presentar y sustentar su trabajo de grado.
En el reportaje se reseñó que el entonces aspirante al cargo aseguraba en la hoja de vida que reposaba en el Departamento de la Función Pública que había recibido este título en diciembre de 2020.

Igualmente, en el documento se encontraba un error ortográfico bastante notable, pues el segundo nombre aparecía con tilde: Estebán.
Esta situación llevó a que se cayera su nombramiento como viceministro. De nada sirvieron sus excusas.
Por estos mismos hechos, la Procuraduría General le abrió una investigación disciplinaria que hasta la fecha no ha arrojado ningún resultado.
Juez compulsó copias para que se investigue a Juliana Guerrero por el delito de falsedad ideológica en documento público. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/OCGSOJZvCm
— Revista Semana (@RevistaSemana) September 9, 2026
SEMANA estableció que la hoja de vida y el acta de nombramiento fueron eliminadas de los archivos del Departamento Administrativo de la Presidencia, así como del Ministerio de Cultura.
De la hoja de vida que estaba en la plataforma estatal tampoco hay rastros.
Zabala Ramírez, quien se declaró inocente en la imputación de cargos y la acusación, ha tenido contratos con la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Filarmónica, la Personería de Bogotá y la Secretaría Distrital de Cultura.
