La discusión sobre el alcance y los resultados del Acuerdo de Paz firmado entre el Estado colombiano y las antiguas FARC-EP en 2016 llegó nuevamente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Esta vez, el debate estuvo marcado por las declaraciones del embajador de Colombia ante ese organismo, Mauricio Gaona, quien cuestionó que el pacto sea presentado como un referente internacional y aseguró que no representa un modelo para el mundo.
Sus palabras provocaron reacciones en distintos sectores políticos y motivaron un pronunciamiento de Miroslav Jenča, jefe de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia.


Ante las preguntas de los periodistas sobre la intervención del diplomático colombiano, Jenča respondió con un mensaje en el que destacó el respeto hacia el representante del Gobierno, pero también recordó cuáles son las obligaciones de la misión internacional y los principios que orientan su trabajo. “Yo tengo mucho respeto hacia el embajador Gaona. Nos hemos reunido con él varias veces y existe la mejor disposición de trabajar conjunto. Este decididamente es mi deseo”, manifestó el representante de Naciones Unidas.
Miroslav Jenča, jefe de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, se refirió a las declaraciones del embajador Mauricio Gaona en Nueva York. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/t2zfTrxbVp
— Revista Semana (@RevistaSemana) November 6, 2026
El funcionario también reconoció que las afirmaciones del embajador corresponden a la posición oficial del Gobierno colombiano y señaló que respeta las diferentes perspectivas que existen sobre el proceso de paz, tanto dentro del país como entre los integrantes del Consejo de Seguridad. “El embajador ha expresado la opinión del Gobierno de Colombia en el Consejo de Seguridad. Respeto y tomo nota de la situación que presentó, tal como respeto las posiciones de todos los miembros del Consejo de Seguridad”, agregó.
Sin embargo, Jenča hizo énfasis en que la Misión de Verificación no actúa a partir de las posiciones particulares de un gobierno, sino de las decisiones adoptadas por el Consejo de Seguridad, instancia intergubernamental que establece sus responsabilidades y delimita el alcance de sus funciones. “La misión de verificación tiene la obligación de cumplir el mandato que emana del Consejo de Seguridad, que es una entidad intergubernamental donde son los gobiernos quienes acuerdan y definen nuestra misión y alcance”, explicó.


En ese sentido, recordó que la imparcialidad es uno de los principios fundamentales de Naciones Unidas y que debe mantenerse incluso en escenarios de profundas diferencias políticas. “En desarrollo de nuestra labor, somos imparciales como lo demanda la Carta de las Naciones Unidas. Debemos honrar este principio”, sostuvo.
“Sí ha sido un éxito”, dijo Miroslav Jenča, jefe de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, sobre el proceso de paz con las Farc. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/8h54eO12Tn
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El jefe de la misión también reconoció que Colombia atraviesa una profunda polarización y que el Acuerdo de 2016 continúa siendo objeto de opiniones contrapuestas. No obstante, aseguró que la organización mantendrá su disposición de trabajar con los distintos sectores involucrados en la construcción de paz. “Desde la misión pueden contar con que trabajaremos de la mano del Gobierno, todas las instituciones del Estado, los y las firmantes de paz, las víctimas, las comunidades para acompañar los esfuerzos de construcción de paz”, concluyó.

¿Qué dijo Mauricio Gaona ante el Consejo de Seguridad de la ONU?
RESPALDO UNÁNIME DEL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU A COLOMBIA : @ABDELAESPRIELLA
— J. MAURICIO GAONA (@JMauricioGaona) October 30, 2026
Con 15 votos a favor, 0 abstenciones, 0 en contra, el Consejo de Seguridad aprueba resolución sobre Misión de Verificación en Colombia con nuevo enfoque: Sin seguridad, la paz es solo una idea. pic.twitter.com/zf5rbWVzg6
La intervención de Mauricio Gaona se produjo el 30 de octubre de 2026, durante la sesión en la que el Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad la renovación del mandato de la Misión de Verificación de Naciones Unidas en Colombia. La decisión introdujo cambios en las tareas de acompañamiento internacional, a solicitud del Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
En su discurso, el embajador agradeció especialmente al Reino Unido por su participación en la formulación de la resolución, así como a Estados Unidos, los demás integrantes del Consejo y las Naciones Unidas. También defendió la necesidad de ajustar el trabajo del organismo a las condiciones actuales de seguridad del país.
“Lo que hicimos aquí hoy no va en contra de la paz; es simplemente entender que las circunstancias en el país, la guerra y el conflicto han evolucionado y, como tal, las Naciones Unidas necesitan adaptar su mandato para ser más eficaces”, afirmó.

Sin embargo, uno de los apartes que mayor controversia generó fue aquel en el que cuestionó la idea de que el acuerdo firmado en La Habana pueda considerarse un referente para otros procesos de paz en el mundo.
“Permítanme, por favor, disipar la ilusión y las falsas narrativas que a veces rodean la idea que ustedes tienen aquí, promovida por quienes más se han beneficiado de este proceso tan inquietante. En particular, de aquellos que afirman que el acuerdo de paz de 2016 en Colombia es un modelo para el mundo. Pues bien: no para nuestro mundo”, expresó ante los representantes de los países miembros.
Gaona argumentó que las cifras de violencia, secuestro, desplazamiento forzado y expansión de organizaciones armadas contradicen, a su juicio, la narrativa de éxito que se ha construido alrededor del proceso.
“No somos un país que esté disfrutando de los beneficios de un proceso de paz. Al contrario, estamos combatiendo algunas de sus consecuencias si las cosas siguen ese rumbo”, sostuvo.

El diplomático también afirmó que el acuerdo no ha cumplido las promesas expresadas en su propio título, Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. Para respaldar su posición, presentó cifras sobre el crecimiento de los grupos armados ilegales, las masacres, los secuestros y el desplazamiento forzado, además de cuestionar los resultados de la reparación económica a las víctimas.
En uno de los apartes más contundentes de su intervención, defendió que la paz no puede construirse sin justicia y garantías para quienes han sufrido las consecuencias del conflicto.
“El verdadero sacrificio en cualquier proceso de paz lo hacen las víctimas, no los victimarios. La paz no la hacen quienes firman y aparecen en las fotos. La paz la hacen las víctimas bajo el más noble de todos los propósitos: que se acabe el conflicto y que no haya más víctimas”, manifestó.
El embajador insistió en que el Gobierno no está en contra de la paz, sino de la impunidad, y defendió una estrategia que combine justicia, seguridad, presencia institucional y desarrollo económico en los territorios afectados por la violencia.
